Federación Mujeres Jóvenes

Mujeres Jóvenes - Ir a inicio

Nuestra lucha - A quién le importa lo que yo haga

CONTENIDO ENCICLOPÉDICO III

CONTENIDO ENCICLOPÉDICO III

BLOQUE 8: RELACIONES DE PAREJA ASPECTOS CLAVES EN LA RELACION DE PAREJA  ESTRUCTURA  CONVIVENCIA  INTIMIDAD LA COMUNICACIÓN EN LA PAREJA  TIPOS DE COMUNICACIÓN  CANALES UTILIZADOS EN LA COMUNICACIÓN  ALGUNOS ASPECTOS PARA FAVORECER UNA BUENA COMUNICACIÓN DE PAREJA  LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL Y PARALINGUÍSTICA EN LA PAREJA ADOLESCENCIA Y PAREJA EL AMOR SEXUALIDAD Y PAREJA  ALGUNAS CLAVES PARA MEJORAR LA SEXUALIDAD EN LA PAREJA SEPARACION Y DIVORCIO LOS CELOS INFIDELIDAD BLOQUE 8: RELACIONES DE PAREJA Proponer una definición de pareja no es fácil, especialmente porque siempre se ha hablado de ella basándose en valores morales, religiosos, políticos, económicos, etc., pero básicamente se puede decir que una pareja es una forma de relación que dos personas establecen, en principio, de mutuo acuerdo. Existen muchos modelos de parejas, tantos como personas, pero todas forman un “sistema” que funciona con una estructura, unas normas, unos fines y en un contexto determinado. En nuestra cultura se cree y se transmite la idea de que establecer una relación de pareja es un fin en la vida de las personas que se suele alcanzar a la edad adulta. Además debe ser estable, monógama y fundada en el amor y el compromiso. Al hecho de tener pareja se asocian valores de complementariedad y felicidad, es decir, para ser una persona completa y feliz hay que tenerla; por este motivo, es probable que a determinada edad, muchas personas se cuestionen su estilo de vida porque no tienen pareja o eviten romper una relación no satisfactoria por miedo a la soledad, a perder un rol social determinado y un estilo de vida. La búsqueda de la “pareja ideal” es especialmente importante para valorar y entender las expectativas, a veces irreales, que las personas en algunos casos pueden depositar en una relación. Conocer estas expectativas y entenderlas es fundamental para construir una relación saludable y positiva para ambos miembros y es la clave para evitar y solucionar conflictos de pareja. ASPECTOS CLAVES EN LA RELACION DE PAREJA ESTRUCTURA Todas las parejas de una u otra forma establecen una estructura, es decir, un modo de constituirse que condiciona en gran medida las expectativas, el modo de relacionarse, las cosas que se comparten, el nivel de compromiso esperado, deseado, etc. siguiendo en gran medida pautas socialmente establecidas. Existen diferentes relaciones de pareja como el noviazgo, la convivencia, el matrimonio, las parejas de hecho, etc., con peculiaridades y matices que las diferencian, especialmente en lo relacionado a la imagen que la sociedad tiene de cada una de estas formas de relación. Aún hoy en día, la sociedad otorga valores diferentes a las parejas de hecho, a los matrimonios, parejas homosexuales, etc. Estas diferencias se reflejan fundamentalmente a nivel legal, pero también sirven para que la sociedad interprete, en base a mitos y falsas creencias, el tipo de relación, grado de compromiso, valores personales, etc., que caracterizan a las diferentes formas de relación. Esto puede influir en la propia relación de pareja ya que se pueden cuestionar si su estatus social como pareja es el adecuado, puede ocasionar dificultades de aceptación por parte de la familia, amistades, limita los derechos y deberes civiles y a veces dificulta el acceso a determinados recursos como la vivienda y la adopción. CONVIVENCIA Un aspecto fundamental en la convivencia es aprender a aceptar y adaptarse a las características de la persona con la que se convive. Esta tarea no es fácil y requiere de un esfuerzo personal, pensar que el simple hecho de amar a alguien y desear hacerlo proporciona una convivencia feliz no es cierto y hace que algunas personas crean que el amor se ha acabado cuando surgen las primeras dificultades. La época de noviazgo es diferente a la de convivencia y son muchos los factores personales y de relación que entran en juego en este momento. Normalmente el inicio de la convivencia va acompañado de una nueva casa, un nuevo estilo de vida, independencia económica, etc., haciendo que los primeros momentos normalmente estén cargados de ilusión, pero también de incertidumbre y miedo a lo desconocido. Hay que tener en cuenta también que el inicio de la convivencia puede ir acompañado de dificultades económicas, falta de apoyo familiar, de recursos etc., que pueden influir en la relación de pareja. El tiempo hace madurar y vivir la experiencia, no menos intensamente, pero sí más objetivamente, por lo que algunos aspectos de la pareja y de la propia convivencia pueden ser reevaluados de manera más objetiva que al principio. Del mismo modo, hay otros factores que pueden influir en el buen funcionamiento de la relación de pareja y es en el momento de la convivencia, cuando pueden tomar más importancia, como la incompatibilidad en los horarios laborales, diferentes gustos, costumbres, el grupo de amistades, la relación con las familias de origen, problemas laborales, determinados hábitos, la situación económica, etc. Cuando se decide establecer una relación de pareja en la adultez, normalmente se conoce bien a la otra persona, se funciona sexualmente, se ama, hay buena comunicación, confianza y respeto. Entender que una buena convivencia pasa por la aceptación de las características personales de cada miembro y que se puede pasar por diferentes momentos, dificultades, desacuerdos etc., sin que eso signifique que la relación no funciona, es fundamental para llevar a cabo una convivencia saludable y positiva. Es importante entender también, que la convivencia no implica necesariamente que haya que compartir las mismas experiencias, practicar los mismos hobbies, tener los mimos gustos, hábitos, etc. No hay que renunciar al desarrollo personal, esto es fundamental tanto para el bienestar de cada miembro de la pareja cómo para la evolución de la relación, aunque es importante tener aspectos en común y buscar el modo de adaptarse a la otra persona. INTIMIDAD La intimidad es una característica fundamental de las relaciones de pareja. Una definición bastante clara sobre intimidad es la dada por Levinger y Rauss en 1977, “Situación por la que dos personas que se profesan cariño comparten con la mayor liberalidad posible sentimientos, ideas y procederes.” • Responde básicamente a un sentimiento subjetivo, es decir, no hay una fórmula única para definir la intimidad, esta es variada y compleja y cada persona y cada pareja crea y desarrolla un modo particular de intimidad. • Aunque esta es diferente para cada persona y pareja, la intimidad suele proporcionar y caracterizarse por un sentimiento de aceptación, confianza y ternura que ambos miembros de la pareja se proporcionan. Así mismo se puede hablar de ciertos aspectos más o menos comunes que facilitan y mantienen la construcción de la intimidad: • La capacidad que una persona tiene para relacionarse de manera íntima con otras, depende en gran medida de la capacidad que tenga para relacionarse consigo misma. La autoaceptación y un nivel adecuado de autoestima son fundamentales en este sentido. • Siempre que se mantenga una relación de intimidad se debe conservar una identidad personal. El hecho de querer satisfacer los deseos y necesidades de la pareja, no deben estar en todo momento por encima de las propias necesidades, principios y valores. • La intimidad no se presenta de manera estable y en el mismo grado de intensidad, sino que puede fluctuar a lo largo del ciclo de la relación. • Para el buen desarrollo de la intimidad es necesaria la existencia por parte de ambos miembros de la pareja de participación, confianza, predisposición, compromiso, empatía honradez y comunicación. Hay algunas características personales como, el miedo, la timidez extrema, la agresividad, el egoísmo, etc., que pueden dificultar el desarrollo de la intimidad en el seno de una pareja; es necesario conocerlas para poder identificarlas y tratar de buscar soluciones en este sentido, si así se desea, antes de que se deteriore la relación de pareja. LA COMUNICACIÓN EN LA PAREJA La comunicación tiene la función principal de transmitir información, acerca de los sentimientos, emociones, un hecho concreto, una opinión, etc. El conocimiento de la pareja y la comunicación son fundamentales para establecer y mantener una relación. Pero no hay que olvidar que las personas son objetos cambiantes y dinámicos. Si no se establece una comunicación fluida y adecuada sobre sentimientos, pensamientos, actitudes, etc., la relación de pareja se puede ir deteriorando poco a poco. TIPOS DE COMUNICACIÓN Se puede hablar de varios tipos de comunicación dependiendo del objeto de la interacción comunicativa: Fática: son aquellas conversaciones que se tienen, en el ascensor, en la sala de espera de una consulta, etc., son relajadas, cotidianas y no implican a la persona en ningún sentido. Catártica: son aquellas conversaciones en las que se habla de temas personales, se comparten experiencias y vivencias íntimas, se habla de sentimientos, etc., requieren de esfuerzo personal y es necesario que haya un clima de confianza y seguridad para que se puedan desarrollar de forma adecuada. Informativa: el objetivo de este tipo de comunicación es la de transmitir un mensaje o información concreta. Para que sea efectiva es necesario tener una serie de requisitos y habilidades para trasladar el mensaje de forma clara y comprensible. Por ejemplo, un profesor o profesora dando clase, un /a terapeuta, etc. Persuasiva: el objetivo de esta comunicación es convencer a quien escucha de lo que se transmite, por ejemplo, un vendedor o vendedora. Dependiendo del tipo de comunicación, el mensaje, el contexto y la comunicación no verbal serán diferentes. En las relaciones de pareja, la comunicación siempre está mediatizada por aspectos emocionales y afectivos que a veces la facilitan y a veces la dificultan. Incluso cuando la comunicación tiene un fin meramente informativo, el mensaje puede estar cargado de connotaciones que sólo los miembros de la pareja perciben e interpretan. También es probable que cada pareja cree su propio “metalenguaje” en el que algunas palabras, frases o “maneras de decir las cosas”, no significan ni tienen la misma importancia que en otros contextos, si no que tienen sus propias connotaciones y significados. Por este motivo y de manera general, las reglas básicas de comunicación y de entrenamiento en habilidades sociales no son suficientes para solucionar las dificultades de comunicación en las parejas sino se parte de este hecho. CANALES UTILIZADOS EN LA COMUNICACIÓN Otro aspecto fundamental en las interacciones comunicativas es el canal de comunicación que se utiliza preferentemente. Todas las personas desarrollan de manera especial un canal de comunicación que influye cuando transmiten información, cuando la procesan, la interpretan y cuando la reciben. Visual Las personas que usan preferentemente este canal son aquellas que procesan la información principalmente a través de imágenes. En su expresión verbal utilizan palabras cómo ver, mostrar, aclarar, etc. Sus recuerdos, evocaciones y descripciones de las vivencias están cargados de imágenes mentales; así si preguntamos ¿qué tal la película? responderán cosas cómo, el paisaje era maravilloso, se ve cómo el director o directora ha sabido expresar lo que quería, me vi reflejado en el personaje, etc. Con respecto a su comunicación no verbal, suelen hablar de manera rápida y su postura corporal suele ser erguida. Este canal también es el utilizado de manera preferente en las relaciones eróticas y sexuales, disfrutaran viendo a su pareja desnuda, manteniendo relaciones sexuales con la luz encendida, etc. Auditivo Las personas que usan preferentemente este canal son aquellas que captan y procesan la información a través de los sonidos y las palabras. En su expresión verbal utilizan expresiones como, me suena, soy todo oídos, tu y yo sintonizamos, etc. Con respecto a su comunicación no verbal suelen presentar un tono de voz agradable, tienen buena modulación y presentan una postura corporal relajada. Suelen dar mucha importancia al cómo se dicen las cosas y sus recuerdos y vivencias están cargados de connotaciones auditivas. En las relaciones eróticas y sexuales dan mucha importancia a las palabras, les gustan los susurros, que les hablen al oído, la música, etc. Cenestésico Las personas que usan preferentemente este canal son aquellas que en la comunicación básicamente perciben y procesan emociones y sensaciones. Usan frecuentemente metáforas y en su expresión verbal predominan expresiones como esto me resulta pesado, me hizo sentir bien, me transmitió alegría. Con respecto a la comunicación no verbal suelen tener un ritmo de habla lento y una postura corporal muy relajada y distendida. En sus relaciones sexuales sienten preferencia por el contacto físico a través de las caricias, diferentes sensaciones en la piel, etc. En general, todas las personas utilizan los tres canales de comunicación, pero desarrollan y prefieren uno. Cuando las personas usan canales diferentes pueden surgir dificultades de entendimiento, sin embargo cuando se utilizan el mismo se crea un clima de sintonía. Por este motivo cuando surgen problemas de comunicación es importante conocer cual es el canal preferido de la pareja, y procurar adaptarse a él, esto favorece la comprensión del mensaje y facilita un clima agradable y de confianza durante la conversación y las interacciones íntimas. ALGUNOS ASPECTOS PARA FAVORECER UNA BUENA COMUNICACIÓN DE PAREJA Aprender a escuchar Aunque a priori se pueda pensar que lo más difícil en la comunicación es emitir un mensaje, parece que lo que realmente es difícil es mantener una adecuada escucha. Lo más importante es saber escuchar, no sólo las palabras, sino todo el mensaje de forma global, con la comunicación no verbal, el contexto en el que se da etc. y conseguir entenderlo sin que interfieran interpretaciones erróneas, miedos personales, etc. Por lo tanto aprender a escuchar es el primer paso para establecer una buena comunicación en la pareja y para convertirse en buen comunicador o comunicadora, además en una conversación fluida el papel de escuchar y el de hablar se deberían intercambiar constantemente. Hay que tener en cuenta las emociones En las conversaciones de pareja, es característico que estén implicados muchos sentimientos y emociones que a veces pueden dificultar o incluso bloquear la comunicación. Cuando se transmite un mensaje cargado de emotividad o que puede originar determinados sentimientos en quien escucha se deben intentar minimizar estos efectos. No retrasar las conversaciones Muchas veces este tipo de conversaciones se retrasan o aplazan por miedo a la reacción de la pareja, a ser malinterpretados/as, a que esto ponga fin a la relación, a que no sea posible llegar a una solución, etc. Retrasarlas sólo empeora la situación, en primer lugar, porque es probable que la otra persona no sea consciente de lo que sucede, por lo que la situación no cambiará y en segundo lugar porque el “callar” no sirve ni para sentirse mejor ni hace que la situación cambie o el problema desaparezca. Tener en cuenta los siguientes aspectos Para aumentar el éxito de la comunicación es importante tener en cuenta los siguientes aspectos: Quien transmite el mensaje: - Buscar el momento y lugar más adecuados. - Intentar relajar la tensión a través de la comunicación no verbal. - Entablar contacto visual para que la otra persona sienta que es tenida en cuenta. - Mostar una postura corporal de acercamiento. - Permitir que la persona muestre en algunos momentos las emociones y tensiones propias del momento. - Mantener algunos momentos de silencio para permitir que la persona asimile lo que escucha. - Prestar atención a quien escucha para empatizar con sus sentimientos y graduar la información del mensaje. - Implicarse en el tema del que se está hablando asumiendo la parte de responsabilidad que corresponda y verbalizarlo. Quien escucha: - Escuchar tratando de entender, sin interrumpir y mostrando una actitud activa de escucha. - Preguntar cuando el mensaje no quede claro, no hacer interpretaciones. - No gritar, alterarse ni enojarse cuando se escuche algo que no gusta. - Es importante llegar a acuerdos, para sentir que lo que dices se toma en cuenta. LA IMPORTANCIA DE LA COMUNICACIÓN NO VERBAL Y PARALINGUÍSTICA EN LA PAREJA Hay muchos elementos que influyen en cómo se interpreta y qué intenciones se tiene con el mensaje transmitido, tono de voz, la expresión de la cara, la postura corporal, etc. Todo ello es comunicación no verbal que si bien es básicamente igual para cualquier persona con la que se establezca una comunicación sea pareja o no, hay matices que afectan de manera especial en las relaciones de pareja: • Cuando la comunicación no verbal y la verbal son contradictorias, prevalece la no verbal de manera especial. Al existir un componente afectivo de gran peso, se es más vulnerable a la comunicación no verbal. • Debido al miedo al abandono, las inseguridades personales, etc., existe mayor riesgo de hacer interpretaciones equivocadas. • Las parejas presentan una mayor predisposición a la captación de gestos, posturas y tonos de voz en sus conversaciones y parece que esperan que estos sean los elementos que completen el sentido del mensaje. ADOLESCENCIA Y PAREJA La adolescencia es un momento importante con respecto a las relaciones de pareja, especialmente porque en este momento se tienen las primeras experiencias de enamoramiento, intimidad, besos, caricias, noviazgo, desengaño, etc. Durante la adolescencia las relaciones “amorosas” suelen ser vividas de manera intensa, pasando del amor al desamor rápidamente, pero es precisamente la intensidad de esos momentos lo que hace que no se olviden y que de una forma u otra marquen a la persona cuando en un futuro establezca otras relaciones íntimas o de pareja. Cuando un/a adolescente se enamora, no come, no duerme, no se concentra, toda su vida gira en torno a la persona amada, es un amor muy “pasional”. Según evolucionan las personas, las vivencias de estas experiencias van madurando y el amor es vivido de forma más objetiva y realista aunque igual de intensa. La adolescencia es una etapa de crecimiento personal, por este motivo, cuando se establecen relaciones de pareja en la adolescencia, es importante que la persona no abandone las relaciones con amigos y amigas, se realicen actividades de manera individual, se tomen decisiones de manera independiente, etc., de lo contrario se podría poner en peligro el proceso de maduración y crecimiento y en un futuro la persona podría tener la sensación de no haber vivido cosas propias de etapas anteriores, e incluso la relación de pareja podría verse afectada. Así mismo, es especialmente importante que se reciba una adecuada información y educación sexual ya que las características propias de la adolescencia sitúan a las personas que se encuentran en esta etapa, en una posición de mayor vulnerabilidad frente a la transmisión de enfermedades sexuales y a embarazos no deseados. EL AMOR Desde el principio de los tiempos, los varones y las mujeres han tratado de definir el amor a través de la literatura, las canciones, el arte, etc. Existen muchos tipos de amor con sus particulares matices y connotaciones, de una madre hacia sus hijos e hijas, el fraternal, entre amigos y amigas, hacia Dios, a la naturaleza, etc. Como elementos fundamentales y comunes encontramos que el amor se hace patente y existe cuando hay cuidado, respeto, conocimiento y responsabilidad. Con respecto al amor que caracteriza las relaciones de pareja, se pueden seguir dos definiciones complementarias, la dada por Erick From en su libro El arte de amar; en la que define el amor como “la unión que permite conservar la integridad e individualidad propias” y la dada por Masters y Johnson en su libro La Sexualidad Humana en la que lo definen como “un estado en el que la dicha del otro es indispensable para la propia”. Aún no se conoce el proceso que desencadena el amor, mucho menos el que incita a establecer un vínculo estrecho de unión con otra persona. Pero parece evidente que se trata de un proceso que va madurando poco a poco y que necesita determinados elementos para que suceda: predisposición a enamorarse, proximidad física, cierto grado de compatibilidad, posibilidad de satisfacer ciertas necesidades, intercambio de afecto, etc. Sin embargo, “estar enamorado o enamorada” puede suceder sin que sea correspondido, es un estado que hace valorar en la persona amada, actitudes, cualidades y expectativas determinadas, a veces conocidas y a veces imaginadas. El amor se puede vivir en diferentes grados y es probable que cambie y evolucione con la pareja y con la persona; se puede sentir amor apasionado, amor romántico, amor incondicional, etc. Lo principal es tratar de no poner un “nombre” a lo que se siente, porque es probable que responda a un sentimiento subjetivo de la persona y que en una misma relación cada miembro lo viva de manera individual. Hay emociones y sentimientos que son difíciles de distinguir del amor, en especial, el deseo sexual y el cariño. El deseo sexual se centra en la atracción que se siente hacia una persona, normalmente de índole sexual, que impulsa a querer estar junto a ella con el objetivo principal de establecer una interacción erótica. Es probable que una de las consecuencias de ese deseo sea el cariño o el amor, pero a priori, no constituye su núcleo central. El cariño se puede sentir por muchas personas con las que se establecen relaciones, evidentemente también por la pareja; pero el cariño se diferencia del amor fundamentalmente en el grado y profundidad del sentimiento y el compromiso con la otra persona. No existe una fórmula para definir el amor perfecto, aunque sí se puede decir que algunos de sus componentes básicos son el respeto, la sinceridad, el compromiso, la atracción sexual y la necesidad de compartir con la otra persona. Pero el amor no es suficiente para que una relación de pareja funcione ni es única razón para establecer una relación de pareja. SEXUALIDAD Y PAREJA La relación de pareja es un espacio importante para el desarrollo sexual de la persona. Cuando la relación es positiva, ofrece a las persona un espacio de gran seguridad e intimidad que permite experimentar y desarrollar prácticas eróticas, favorece el desarrollo de la autoestima, la aceptación del esquema corporal, etc. Algunas parejas manifiestan que tras un período de convivencia las relaciones sexuales empiezan a resultar menos gratificantes o se convierten en rutinarias., Aunque cada pareja debe analizar su situación porque cada relación es única, esto puede deberse a varios motivos: La convivencia: • La convivencia suele complicar la conducta sexual en algunos aspectos y simplificarla en otros, porque exige la integración del sexo en otras parcelas de la vida. • El inicio de la convivencia produce un cambio en las relaciones sexuales de la pareja, el objeto de deseo es más asequible que durante el noviazgo, el misterio y la intriga que antes acompañaba a buscar momentos y lugares de intimidad o que hacía retrasar los encuentros sexuales desaparece, esto puede hacer que algunas personas consideren que se ha perdido el interés. Maternidad y Paternidad: • Cada pareja debe decidir cómo quiere vivir su sexualidad y su relación; muchas parejas cuando inician la convivencia se sienten presionadas a tener descendencia; esto puede hacer que adapten su sexualidad a esta situación y pueden surgir las primeras dificultades y/o frustraciones cuando el fin perseguido no es posible o se retrasa. • La llegada de los hijos y las hijas es un cambio importante en el rol individual. Las exigencias personales son mayores, la responsabilidad de la pareja aumenta y cambian aspectos importantes de la relación sexual, cómo los momentos de intimidad, el espacio para las relaciones sexuales, el cansancio. Es difícil pensar en el sexo cuando las nuevas exigencias requieren tiempo, dedicación y esfuerzo. Aunque la capacidad para disfrutar y desear sexualmente no tiene por qué verse alterada, esta etapa, requiere esfuerzo y adaptación. La comunicación con la pareja acerca de los sentimientos, contrastar las opiniones y buscar la manera de mantener el espacio privado, es fundamental para adaptarse con éxito a esta etapa. Hablar de Sexualidad: • Hablar de sexualidad de manera explícita con la pareja es importante para expresar lo que gusta, el placer que se siente, el deseo que provoca la otra persona, etc. Sin embargo hay muchas parejas que no hablan, se sienten incómodas haciéndolo, piensan que hablar romperá la espontaneidad, etc. Esto hace que muchas personas soporten situaciones desagradables y decepcionantes que pueden acabar deteriorando otros aspectos de la relación. Esto se debe fundamentalmente a la educación sexual restringida que han recibido la mayoría y a los roles tradicionales de género que exigen que el varón sea capaz de satisfacer sexualmente a su pareja, sabiendo en todo momento qué hacer y cómo y que la mujer mantenga una actitud pasiva con respecto al sexo. Esforzarse por hablar franca y honradamente de la vida sexual en la pareja favorece la intimidad sexual y evita frustraciones y conflictos. ALGUNAS CLAVES PARA MEJORAR LA SEXUALIDAD EN LA PAREJA. • Expresar los sentimientos y necesidades sexuales a la pareja. Cuando se hace sin intención de herir, culpabilizar o criticar, favorece la comprensión, el conocimiento y la intimidad. • Entender que la sexualidad y el deseo son dinámicos, crecen y evolucionan con la persona, por lo tanto, no siempre se viven de la misma manera ni con la misma intensidad. • Intercambiar y profesar muestras de cariño y afecto también fuera de los espacios y momentos propios de la relación sexual ya que lo que acontece en la relación de pareja influye en las relaciones sexuales. • Entender que todos los contactos sexuales con la pareja no proporcionan el mismo grado de placer. Acercarse a la relación con expectativas demasiado rígidas, puede hacer que se vivan como frustrantes y la obsesión por alcanzar la meta impide que se disfrute del camino. • Evitar la rutina en las relaciones sexuales dotándolas de cierta creatividad, cambiando de espacio, de hora, de día de la semana, compartiendo fantasías sexuales, practicando conductas diferentes, intercambiando los roles que normalmente se asumen… • Entender que aunque a priori no se sienta deseo sexual, puede suceder que ante el acercamiento de la pareja este aparezca. Esto no significa que nadie tenga que “obligarse” a mantener relaciones sexuales, pero es difícil que dos personas estén “sincronizadas” siempre a la hora de sentir deseo y a veces dejarse llevar es muy positivo. • Tener en cuenta que no todas las interacciones tienen que acabar en coito, a veces se está muy cansado/a o no apetece, pero no significa que se tenga que renunciar a las muchas posibilidades de placer que existen. SEPARACION Y DIVORCIO Social y culturalmente se transmite la idea de que la pareja es “para toda la vida”; además vivir en pareja aporta a las personas un rol social, un estatus económico, seguridad, afectividad, posibilidad de crear una familia, etc. Muchas veces se retrasa o condiciona la decisión de romper la relación por miedo a perder todo esto. La decisión de terminar con una relación de pareja es un momento importante en la vida de una persona, de la pareja y de la familia, especialmente cuando se tienen hijos e hijas. Las personas deben replantearse un proyecto de vida hasta ahora en común, cambiar ciertos esquemas mentales, probablemente abandonar la vivienda, etc. Cuando una pareja no funciona, es probable que sea uno de los dos miembros quien tome la iniciativa y plantee la ruptura. Es importante que la decisión se transmita de la mejor manera posible, cuidando el momento, las palabras y evitando culpabilizaciones. Es importante asimilar y expresar todo lo que se siente, tomándose tiempo para resolver todos los asuntos necesarios y preguntarse a uno/a mismo/a hasta que punto la dependencia emocional, económica o de otro tipo está impidiendo ver con claridad la situación o si realmente se sufre por perder a una persona con la que se considera se podría mantener una relación satisfactoria. LOS CELOS Los celos son una emoción negativa que experimenta una persona ante la inseguridad, frustración o angustia de sentir que algo (pareja, amigos, amigas, trabajo...) que desea o que considera le pertenece, corre el riesgo de desaparecer. Los celos en la pareja hacen referencia a la sensación que tiene la persona celosa de ser menos querida que antes o de sentirse traicionada. No tienen nada que ver con el amor, ni son una expresión de éste, así mismo pueden ser una amenaza para la persona que los siente y para la relación de pareja. En nuestra cultura es característico sentir un cierto grado de celos en una relación de pareja ya que se otorga gran valor a la fidelidad. Lo que se entiende por infidelidad es muy subjetivo, puede ir desde sentir celos porque la pareja pase tiempo con los amigos y amigas, por percibir gestos de coqueteo o por imaginar que la pareja es infiel. Los celos no son nunca positivos, ni sirven de estímulo a la relación. Pueden llegar a ser muy peligrosos tanto para la persona que los siente como para la que es objeto de ellos; la persona celosa se siente angustiada, su autoestima disminuye, aumenta el grado de ansiedad, puede llegar a percibir la realidad distorsionada y a manifestar conductas agresivas. En caso de sentir cierto grado de celos, lo más positivo es expresarlos y hablar de ellos con la pareja, para evitar que la situación se convierta en un problema serio. Cuando los celos se convierten en patológicos, normalmente la persona no es consciente de lo irreal de sus emociones y puede convertirse en una amenaza para la persona objeto de sus celos, haciéndole la vida imposible, atentando contra su libertad e integridad física y psicológica. En este caso es necesario buscar tratamiento psicológico lo antes posible. INFIDELIDAD La infidelidad es un tema que en general preocupa a las parejas, principalmente porque entra en contradicción con la monogamia, la confianza, la seguridad, el respeto y el amor, aspectos fundamentales en la idea generalizada que existe sobre la pareja. No obstante, el concepto de infidelidad que tiene cada persona y cada pareja es único y es dentro del ámbito de la relación donde se establecen las pautas, explícitas o implícitas, en este sentido. La infidelidad puede responder a muchos motivos. Las personas son libres de elegir, nadie es infiel por obligación o por no poder controlar la situación. No obstante, debe ser la propia persona quien analice la situación. La persona que descubre una infidelidad suele sentirse decepcionada, humillada y traicionada por su pareja. Empieza a cuestionarse a sí misma, su autoestima se ve afectada y se pregunta cuales son los aspectos de la relación que han fallado. Lo más importante es expresar estos sentimientos y hablar con la pareja para valorar de forma conjunta la situación; la decisión que se tome en estos casos es absolutamente personal y cada cual debe valorar los pros y los contras de continuar o no con la relación.

SALUD SEXUAL

BLOQUE 8: SALUD SEXUAL INFLUENCIA DE ALGUNAS ENFERMEDADES EN LA SEXUALIDAD  ENDOCRINOPATÍAS  Diabetes  Otras endocrinopatías  CARDIOPATÍAS  PATOLOGÍAS NEUROLÓGICAS  Esclerosis múlptiple.  Tumores cerebrales.  Epilepsia.  Lesiones Medulares.  CÁNCER  Cáncer de mama.  Cáncer de útero.  Cáncer de próstata.  Cáncer de testículo.  ENFERMEDADES PSIQUÍATRICAS  Trastorno depresivo.  Psicosis maniaco-depresiva.  INFECCIONES  Vulvitis  Vaginitis  Cistitis  Balanitis  Prostatitis FÁRMACOS Y SEXUALIDAD  ANTIHIPERTENSIVOS  PSICOFÁRMACOS  ANTIHISTAMINICOS DROGAS Y SEXUALIDAD  ALCOHOL  ANFETAMINAS  CANNABIS  COCAÍNA  NICOTINA  OPIÁCEOS  DROGAS DE DISEÑO  NITRATO DE AMILO SEXUALIDAD Y ESTRÉS  ¿QUÉ ES EL ESTRÉS? Respuestas del organismo frente a situaciones estresantes Posibles situaciones estresantes  SEXUALIDAD Características de las situaciones que a nivel sexual pueden resultar estresantes  TÉCNICAS PARA CONTROLAR Y MODIFICAR LA ACTIVACIÓN FISIOLÓGICA DEL ESTRÉS Relajación SEXUALIDAD Y HABILIDADES SOCIALES  COMUNICACIÓN Estilos de comunicación Componentes de la comunicación Elementos que facilitan la comunicación Elementos que obstaculizan la comunicación  HABILIDADES SOCIALES Características de la Habilidades Sociales Habilidades Sociales importantes en las relaciones  AUTOESTIMA BLOQUE 8: SALUD SEXUAL INFLUENCIA DE ALGUNAS ENFERMEDADES EN LA SEXUALIDAD Muchas enfermedades repercuten sobre la sexualidad de una manera directa alterando la respuesta sexual o indirectamente por los efectos secundarios de los fármacos o por el dolor y fatiga que generan muchas dolencias. Sin embargo en algunos casos, las dificultades con respecto a la sexualidad son debidas al miedo o a barreras psicológicas que aparecen en el transcurso o después de una enfermedad. ENDOCRINOPATÍAS Las endocrinopatías son trastornos de las secreciones internas entre las que se encuentran enfermedades de la tiroides, la diabetes, etc. Diabetes La diabetes mellitus es un trastorno del metabolismo de los hidratos de carbono. Es una enfermedad crónica frecuente, que puede influir en la respuesta sexual, sobre todo en los varones. Normalmente los diabéticos suelen sufrir disfunción eréctil (incapacidad para lograr y mantener una erección suficiente para la satisfacción de uno mismo y/o de la pareja). Este problema es generado por el daño en las terminaciones nerviosas del aparato genital masculino, debido al cúmulo de sustancias dañinas por la constante elevación de azúcar en sangre. Normalmente la disfunción eréctil causada por la diabetes mellitus se trata con métodos mecánicos cómo prótesis y con fármacos. Otras endocrinopatías Los trastornos de la hipófisis, la tiroides así como las enfermedades suprarrenales conllevan normalmente alteraciones sexuales. En cuanto al hipotiroidismo (actividad deficiente de la glándula tiroides) algunas mujeres con experimentan disfunciones orgásmicas (incapacidad para conseguir el orgasmo) y algunos varones presentan dificultades para lograr y mantener una erección. También los varones con enfermedad de Addison (trastorno de la glándula suprarenal), presentan a menudo disfunciones eréctiles. CARDIOPATÍAS Las personas enfermas del corazón, sobre todo con riesgo de infarto cardiaco, a menudo se muestran ansiosas o preocupadas por la actividad sexual. Suponen que al estar el corazón más debilitado no pueden mantener relaciones sexuales, ya que la excitación podría provocar un ataque cardiaco. En general estas suelen ser ideas erróneas que originan dificultades sexuales, ya que por miedo se restringen o evitan cualquier tipo de conducta sexual. Lo más aconsejable es consultar con el/a especialista ya que será quien indique la necesidad o no de tomar precauciones con respecto a las relaciones sexuales. PATOLOGÍAS NEUROLÓGICAS Esclerosis múltiple La esclerosis múltiple repercute algunas veces en la respuesta sexual. En la fase inicial de la enfermedad puede producirse una dificultad de movimientos e hinchazón en los genitales causando coitos dolorosos. En las fases más avanzada de la enfermedad algunos varones experimentan pérdida de erección y ausencia de eyaculación, las mujeres pueden tener dificultades para conseguir un orgasmo. Tumores cerebrales Cuando afectan al hipotálamo producen por lo general disfunción eréctil en los varones y disminución del deseo sexual en ambos sexos. Epilepsia Sus efectos son mínimos en la respuesta sexual aunque algunas personas evitan relaciones sexuales coitales ante el temor infundado de que la excitación sexual pueda desencadenar un ataque epiléptico. No obstante es importante tener en cuenta el grado de la epilepsia y el control médico que se lleve, ya que en algunos casos puede ser necesario tomar precauciones con respecto a determinadas prácticas sexuales. Lesiones medulares Las lesiones de la médula ósea afectan a la respuesta sexual. Dependiendo del nivel donde se produzca la lesión así serán los efectos. De manera genera puede haber una pérdida de sensibilidad en los genitales aunque ambos sexos experimentan en muchas ocasiones orgasmos mentales. Es frecuente que el deseo sexual se encuentre disminuido considerablemente, por el malestar físico y psicológico que ocasiona la enfermedad, ya que habitualmente la autoestima de las personas disminuye, la imagen corporal se modifica y tienen dificultades en la respuesta sexual. CÁNCER El cáncer es un tumor maligno compuesto de células anormales que se multiplican de forma anómala. Cáncer de mama Es el más corriente de los cánceres femeninos y su frecuencia aumenta regularmente. Hasta hace poco tiempo el tratamiento más utilizado era la mastectomía (extirpación quirúrgica de la mama afectada), en este momento los tratamientos intentan ser mucho menos traumatizantes, procurando conservar el pecho en la medida de lo posible, extirpando solo la parte afectada. Los efectos en la sexualidad de la masectomía o de cualquier procedimiento quirúrgico de escisión de alguna parte del pecho son evidentes, ya que alteran la imagen corporal de la mujer. En general se sienten preocupadas acerca de su atractivo físico y de un posible rechazo de su pareja, evitando en muchas ocasiones mostrarse desnuda, ya que se sienten “incompletas” y poco femeninas, sobre todo porque el pecho es considerado en nuestra sociedad como un símbolo de erotismo y feminidad. Las mujeres reaccionan de maneras distintas ante esta situación, aunque lo más común es que disminuya la frecuencia de la actividad sexual y que la mujer inicie en menor medida que antes dicha actividad. La solución no es únicamente la reconstrucción estética de las mamas (que se puede efectuar de seis a doce meses después de la mastectomía) sino un tratamiento psicológico que ayude a afrontar la nueva imagen corporal, además debe estar acompañada del apoyo y colaboración de la pareja, si se tiene, ya que en estos casos es fundamental. Cáncer de útero Es el más frecuente después del cáncer de mama y reviste formas muy diferentes según su localización, en el cuello de útero, en el endometrio y en el músculo uterino. Cuando se utilizan técnicas de extirpación quirúrgica o radioterapia, es frecuente la dispareunía (dolor experimentado durante el coito), pero depende de la cantidad del desgarro cicatrizal que se origine en la pelvis. La extirpación quirúrgica del útero no tiene efectos negativos en la respuesta sexual de la mujer, aunque algunas pueden sufrir una disminución del deseo sexual ya que viven la intervención quirúrgica como una pérdida de su feminidad. Cáncer de próstata La aplicación médica más habitual es la prostatectomía (extirpación quirúrgica de la próstata) causa con frecuencia disfunción eréctil, debido a la lesión de los nervios que se encuentran en el pene. Tras la extirpación de la próstata pueden aparecer problemas de autoestima y pérdida del deseo, ya que la persona puede vivirla como una pérdida de virilidad. Cáncer de testículo En ocasiones, el tratamiento de cáncer de testículo con cirugía, fármacos o radiaciones provoca disfunciones sexuales sobre todo a los varones que se les extirpa el/los testículo/s (orquiectomía). Los varones reaccionan de maneras distintas ante esta situación, aunque lo más común es que disminuya la frecuencia de la actividad sexual y que el varón la inicie en menor medida que antes, ya que por temor al desempeño sexual tienden a asumir el rol de espectador lo que genera disfunciones en la erección. ENFERMEDADES PSIQUIÁTRICAS Trastornos depresivos Es un trastorno psiquiátrico caracterizado por disminución del tono afectivo, tristeza o melancolía. Durante un trastorno depresivo se retardan, en general las funciones corporales y hay una pérdida del interés en todas o casi todas las actividades cotidianas de la vida de la persona. Con respecto a la sexualidad, los impulsos y deseos sexuales se ven reducidos, teniendo menos capacidad para disfrutar de las fantasías y conductas sexuales. En algunos enfermos varones se producen dificultades para lograr una erección y en algunas mujeres existe una persistente dificultad para conseguir un orgasmo. Normalmente, el trastorno depresivo causa problemas de pareja y muchas veces la depresión de un miembro puede afectar la respuesta sexual de la otra persona. Psicosis maníaco-depresiva La psicosis maníaco–depresiva es un trastorno en el que se dan períodos alternativos de depresión y de manía (exaltación del estado de ánimo). Durante el episodio maníaco, por lo general, las inhibiciones sexuales y sociales que se producen en el episodio depresivo desaparecen, desinhibiéndose la conducta sexual y siendo esta más impulsiva. En algunos casos las personas en fase maníaca mantienen relaciones sexuales coitales con múltiples parejas, conductas exhibicionistas de sus genitales o de su sexualidad (masturbarse en público), o participan en actividades sexuales que nunca habían experimentado antes, como por ejemplo prácticas sexuales en grupo. Esto se debe a una pérdida de control que se da en todas sus conductas, generalmente no son conscientes de sus actos y cuando el episodio termina se sienten culpables. INFECCIONES E INFLAMACCIONES Muchas infecciones que afectan a los órganos genitales, originan en ocasiones síntomas que mediatizan el placer sexual. Vulvitis Inflamación de la vulva y enrojecimiento por zonas o en su totalidad. Normalmente causa en las mujeres dolores durante la penetración vaginal. Vaginitis Inflamación de las paredes vaginales, lo que causa habitualmente dispareunía (dolores durante las relaciones sexuales con penetración). Cistitis Inflamación o infección de la vejiga, es más común en mujeres que en varones. Normalmente origina síntomas como frecuentes ganas de orinar y dolor en el bajo abdomen, que pueden condicionar el placer sexual. Una variante de esta infección es la denominada “cistitis de luna de miel” que sobreviene a veces cuando la mujer tiene su primera experiencia sexual coital o cuando se reanudan las relaciones sexuales con penetración después de un período prolongado de inactividad. Balanitis Inflamación de la mucosa del glande generalmente de origen infeccioso, que puede producir al varón sensación de pinchazos y picor o escozor durante una relación sexual coital. Prostatitis Inflamación de la próstata, normalmente causada por una infección. Los síntomas que presenta habitualmente son dolor en el perineo o en el recto, micción dolorosa y necesidad frecuente de orinar, así como dolores en el momento de la eyaculación que pueden mediatizar el placer sexual. FÁRMACOS Y SEXUALIDAD Los medicamentos en sí no suelen ser la causa directa de disfunciones sexuales, aunque en ocasiones algunos fármacos a dosis altas o administrados durante largos periodos de tiempo pueden alterar la respuesta sexual. Si se observan alteraciones en la sexualidad hay que consultar con el/la especialista y nunca suprimir ni alterar el tratamiento que se haya prescrito. ANTIHIPERTENSIVOS Son medicamentos que reducen la tensión arterial y muchos tienen efectos secundarios en la respuesta sexual. En el varón pueden producir dificultades a la hora de mantener la erección, así como eyaculación retrógrada (anomalía que hace que el semen sea expulsado hacia el interior de la vejiga). Además, una dosis elevada de algunos antihipertensivos puede producir ginecomastia (aumento anormal de las mamas del varón) y priapismo (trastorno que se caracteriza por la erección continuada y dolorosa). Como efecto secundario en las mujeres puede producir dolor en el pecho. La disminución del deseo sexual es habitual en las personas que están medicadas con algunos antihipertensores, aunque es frecuentemente originado por la somnolencia que producen este tipo de fármacos. PSICOFÁRMACOS Los psicofármacos son aquellos medicamentos que actúan sobre los procesos psíquicos. Antidepresivos Pueden alterar la respuesta sexual, en los varones originando inhibición de la eyaculación y en las mujeres produciendo inhibición del orgasmo. Pero en general estos psicofármacos son beneficiosos porque al mejorar el trastorno depresivo, la persona vuelve a interesarse por su sexualidad, recuperando el deseo sexual que tenía antes de la enfermedad. Ansiolíticos En algunos casos pueden originar una disminución del deseo sexual, pero normalmente la reducción de la ansiedad mejora la sexualidad de la persona. Antipsicóticos o Neurolépticos Algunos neurolépticos se han asociado con la disminución del deseo sexual ya que producen un efecto sedante de las emociones y de la actividad motora. En algunas mujeres disminuye la lubricación vaginal e inhiben la eyaculación en algunos varones. Carbonato de Litio Utilizado en el tratamiento de las psicosis maníaco-depresivas. Ocasionalmente provoca dificultades de erección y merma del deseo sexual. Una de las razones de este efecto podría ser la disminución de los niveles de testosterona en sangre que este medicamento produce. ANTIHISTAMÍNICOS En general los antihistamínicos son utilizados para el tratamiento de los síntomas del resfriado y de alergia. Debido a que producen somnolencia y amodorramiento puede reducir el deseo sexual. Además en las mujeres estos fármacos pueden alterar la lubricación vaginal, lo que en ocasiones puede dar lugar a relaciones sexuales coitales dolorosas. DROGAS Y SEXUALIDAD El conocimiento del efecto de las drogas en la sexualidad es bastante escaso, por la dificultad de distinguir entre los efectos de las drogas en sí y los efectos de las expectativas y la sugestionabilidad de quien las consume. Además hay que diferenciar los efectos de la droga cuando es un consumo esporádico o cuando se trata de un consumo habitual, ya que este consumo crónico puede producir muchas más dificultades en la respuesta sexual. ALCOHOL El alcohol es considerado por muchas personas como un poderoso estimulante que intensifica las relaciones sexuales, esto es debido principalmente a su efecto desinhibidor, ya que hace que la persona pierda el control sobre algunas de sus conductas. Pero tanto en varones como en mujeres produce efectos negativos sobre las señales fisiológicas de excitación sexual, ya que el alcohol es un potente depresor del sistema nervioso. En los varones puede producir grandes dificultades para conseguir y mantener una erección y eyaculación retardada o incapacidad para eyacular. Así mismo el alcohol debilita la eficacia masturbatoria y disminuye la intensidad del orgasmo masculino. En las mujeres, incluso ingerido con moderación, dificulta la respuesta orgásmica, retrasando temporalmente la llegada del orgasmo o disminuyendo la intensidad de este. Normalmente las personas dependientes del alcohol presentan disfunciones sexuales, en los varones normalmente se dan disfunciones eréctiles y eyaculación retardada (después de un período prolongado de tiempo y un esfuerzo extenuante) y en las mujeres disminución de la excitación sexual y disfunciones orgásmicas. En ambos sexos provoca comúnmente reducción del interés sexual, impulsos sexuales bajos, dificultades para excitarse y problemas de la respuesta orgásmica. Por otro lado, el consumo continuado de cantidades de alcohol elevadas puede producir trastornos endocrinos, neurológicos y vasculares irreversibles, que reduzcan de forma permanente la respuesta sexual. ANFETAMINAS Las anfetaminas en pequeñas dosis son desinhibidoras y en grandes dosis suprimen el deseo o la excitación sexual. El uso prolongado de las anfetaminas puede producir un deterioro del sistema nervioso central que dificulte la respuesta sexual. CANNABIS Algunos de los derivados del cannabis como el hachís y la marihuana son utilizados por muchas personas por el efecto de relajación física y mental que produce además, algunas personas dicen sentir un aumento del placer durante la relación sexual coital cuando consumen esta droga. Esto puede ser debido a dos efectos del cannabis: la desinhibición que provoca olvidarse de los limites sociales adquiridos y tabúes personales que en algunos casos dificultan disfrutar de la sexualidad, y la mayor percepción de las sensaciones placenteras, sobre todo las táctiles. Además los efectos de las expectativas y la sugestionabilidad de quien la consume, pueden ser muy importantes. Sin embargo, el uso crónico del cannabis está relacionado con la disminución de los niveles de testosterona (hormona sexual masculina) lo que se traduce en una disminución del deseo en ambos sexos. En algunos casos, en las mujeres se produce una disminución de la lubricación vaginal, lo que en ocasiones hace el coito más doloroso. COCAÍNA Es quizá una de las sustancias que tiene mas fama de ser capaz de aumentar la excitación y la respuesta sexual. Pero también se sabe que provoca disfunciones sexuales, sobre todo si se trata de un consumo crónico, ya que su uso prolongado puede producir un deterioro del sistema nervioso central que altere la respuesta sexual, produciendo en el varón disfunciones eréctiles y priapismo (erección mantenida y dolorosa). La cocaína, en cuanto que estimula el sistema nervioso central, puede facilitar la desinhibición, cambiando la percepción de uno/a mismo/a y de las propias experiencias o interacciones sexuales. Algunas personas consumidoras creen erróneamente que frotar la punta del clítoris o glande con cocaína aumenta la sensibilidad y excitación sexual, pero esta droga se ha utilizado en medicina como un anestésico local. Es evidente, por tanto la importancia de las expectativas o sugestiones cuando se consume esta droga. El abuso crónico de la cocaína puede producir un deterioro del sistema nervioso central que dificulte la respuesta sexual. NICOTINA No está claro si el tabaco tiene efecto sobre el funcionamiento sexual, aunque uno de los aspectos asociados al tabaco es la queja de algunas personas de que el mal aliento (halitosis) de su pareja disminuye su libido o incluso llega a producir un cierto rechazo de la situación. OPIÁCEOS El opiáceo más utilizado es la heroína que parece generar múltiples trastornos sexuales, sobre todo cuando su consumo es crónico. Las alteraciones del deseo sexual se dan habitualmente en ambos sexos además, el propio efecto de la acción de la heroína sustituye a la propia respuesta sexual ya que las personas consumidoras de esta droga señalan que es mucho más placentero e intenso que un orgasmo y sustituyen el deseo sexual por el deseo de conseguir heroína. En el varón habitualmente se produce un retraso en la eyaculación y dificultades en el mantenimiento de la erección. DROGAS DE SÍNTESIS Las drogas sintéticas tienen normalmente propiedades alucinógenas similares a las de las anfetaminas, la más conocida y utilizada es el “éxtasis” (MDMA) usada por muchas personas para intensificar sus relaciones sexuales y su sociabilidad. Parece que la MDMA hace que el cerebro produzca más serotonina, una sustancia que afecta a nuestro estado de ánimo, cuyo efecto más característico es comunicación más e intima entre las personas, así como una sensación de calma, liberación de miedos y tensiones. Algunas personas consumidoras hablan de un estado emocional similar al enamoramiento, por lo que esta droga ha sido bautizada en muchas ocasiones como la “droga del amor”. Cuando se pasan los efectos de la droga las personas se sienten deprimidas, con una disminución en general del deseo sexual. El “éxtasis” ensalza el placer de tocar y ser tocado/a debido a los cambios que produce en la percepción visual, aunque las expectativas y actitudes de cada persona ante esta droga determinan en buena parte estas sensaciones. NITRATO DE AMILO Habitualmente llamada popper, es un inhalante que aumenta la vasoldilatación es usada especialmente entre los homosexuales varones dado que mejora las relaciones anales por su efecto relajante sobre el músculo liso del ano. SEXUALIDAD Y ESTRÉS ¿QUÉ ES EL ESTRÉS? El estrés es una respuesta automática del organismo ante cualquier cambio ambiental, externo o interno, mediante la cual se prepara para hacer frente a las posibles demandas que se generen como consecuencia de la nueva situación. El estrés forma parte importante de la vida, no es algo que se deba rechazar, es deseable en condiciones y cantidades adecuadas. Un poco de estrés siempre es necesario ya que facilita el disponer de más recursos para hacer frente a situaciones que se suponen excepcionales. Gracias al estrés el organismo se activa automáticamente ante una situación de emergencia, hace pensar mas rápidamente, el problema se percibe claramente, se interpreta con mayor rapidez, se toma una decisión inmediatamente y se actúa con mayor fuerza y energía. Una vez que el problema se ha solucionado cesa la respuesta de estrés y el organismo vuelve a su estado de equilibrio. Respuestas del organismo frente a situaciones estresantes Ante situaciones estresantes se produce una activación a nivel fisiológico, cognitivo y motor, así el organismo puede percibir mejor la situación y realizar las conductas necesarias de forma más rápida e intensa. Respuestas cognitivas - Recogida de información. - Interpretación de la información. - Análisis de la situación en términos de recursos propios para hacer frente a las demandas. - Toma de decisiones sobre qué conducta llevar a cabo. Conductas motoras Las conductas motoras ante situaciones de estrés pueden ser de enfrentamiento, huida o evitación de la situación. Disponer de habilidades eficaces para hacer frente a las situaciones de estrés depende de la posibilidad de haber aprendido las conductas adecuadas y de si la emisión de éstas en ocasiones anteriores ha sido reforzada. El aprendizaje en edades tempranas es importante para el desarrollo de uno u otros de estos patrones de afrontamiento. Respuestas fisiológicas - Fase de alarma: intensa activación fisiológica. - Fase de resistencia: situación de activación fisiológica superior a lo normal, pero algo menos intensa que en la fase anterior con el objetivo de facilitar al organismo los recursos necesarios para superar la situación de estrés. - Fase de agotamiento: el organismo agota sus recursos y pierde de manera progresiva su capacidad de activación. La activación de gran cantidad de recursos supone un importante desgaste para el organismo, si las respuestas de estrés se repiten con excesiva frecuencia, intensidad o duración se pueden llegar a producir diversas enfermedades y trastornos asociados al estrés como hipertensión, asma, insomnio, problemas gástricos, ansiedad, depresión, fatiga, frustración, etc. Posibles situaciones estresantes - Sucesos vitales intensos y extraordinarios como casarse, separarse, sufrir un accidente, pérdida del empleo, muerte de algún familiar, etc. - Sucesos cotidianos estresantes como dolores de cabeza, discusiones, ruidos, el trabajo, etc. - Situaciones de tensión crónica como enfermedades prolongadas, conflictos de pareja continuos, ambiente laboral conflictivo, etc. SEXUALIDAD El estrés es uno de los factores que más influye en las relaciones sexuales, pudiendo originar serios trastornos bien porque provoque su aparición o bien porque agrave un trastorno desarrollado por otras causas. Como consecuencia de la exposición a situaciones estresantes, tanto los varones como las mujeres pueden presentar dificultades para obtener una adecuada respuesta sexual, originando alteraciones del deseo, dificultades en la excitación y en la erección, situaciones de eyaculación precoz, coito doloroso, vaginismo, etc. Así mismo, una situación sexual puede convertirse o ser evaluada como estresante por múltiples razones, entre ellas el temor al fracaso, excesivas exigencias sexuales, conflictos de pareja, miedo al embarazo o a la transmisión sexual de enfermedades, ansiedad, incapacidad para disfrutar de las sensaciones eróticas, preocupación obsesiva por lograr un rendimiento sexual adecuado, etc. Estar observándose constantemente y no centrarse en disfrutar de la relación, junto con la ansiedad que acompaña a esta situación pueden provocar la aparición de disfunciones y trastornos sexuales y agravar los existentes. En general, las primeras relaciones sexuales coitales se suelen vivir como estresantes, en especial por el posible desequilibrio entre las demandas de la situación y la percepción de los propios recursos, o como consecuencia de una inadecuada educación sexual que hace que las relaciones sexuales se perciban de forma negativa culpabilizando todo lo relacionado con el sexo, por lo que cargan de ansiedad y culpa facilitando el desarrollo de problemas. Experiencias sexuales anteriores asociadas a miedo, ansiedad, fracaso y frustración, pueden hacer que cualquier estímulo o situación que permita prever o evaluar la inminencia de una relación sexual se convierta en aversiva y se trate de evitar. Esto provoca el abandono de la actividad sexual, dado lo frustrante que se anticipa que puede resultar, debido a la experiencia negativa anterior, el miedo al dolor, la preocupación por lograr un rendimiento adecuado, un episodio de impotencia anterior, etc., haciendo que la persona se dedique principalmente a autoobservarse en lugar de disfrutar de la relación. En consecuencia, la relación sexual será evaluada cada vez como más estresante, lo que originará mayores dificultades. En estos casos suelen ser necesarios tratamientos psicológicos para solucionar el problema. Características de las situaciones que a nivel sexual pueden resultar estresantes - Cambio o novedad en la situación, como por ejemplo un cambio de pareja o la primera relación sexual coital. - Falta de información sexual o falsas creencias y mitos en torno a las relaciones sexuales que pueden dificultar el afrontamiento de las relaciones sexuales. - Grado en que se puede percibir lo que va a ocurrir. Cuanto menor sea la capacidad para predecir lo que puede suceder en una situación sexual más estresante será. - Incertidumbre acerca de que un acontecimiento ocurra. - Ambigüedad de la situación. - Falta de habilidades o conductas para hacer frente y manejar la situación que se presenta. - Duración de la situación de estrés: cuanto más duradera sea la situación estresante mayores consecuencias negativas tendrá para la persona. TÉCNICAS PARA CONTROLAR Y MODIFICAR LA ACTIVACIÓN FISIOLÓGICA DEL ESTRÉS Para poder controlar la ansiedad en diferentes situaciones son importantes las técnicas de respiración y relajación muscular como respuestas antagónicas de la ansiedad. Relajación La relajación se refiere a la innata capacidad del cuerpo para alcanzar un estado especial caracterizado por una disminución de las pulsaciones cardiacas, de la presión arterial y de las ondas cerebrales y una reducción general de la velocidad del metabolismo. En dicho estado, los cambios producidos por la relajación contrarrestan, además, los perjudiciales efectos y las molestas sensaciones generadas por el estrés. Con la relajación a nivel sexual se puede conseguir: - Abandonarse, dejarse llevar por las sensaciones corporales para disfrutar de ellas. - Disminuir la tensión y la ansiedad. - Aumentar la creatividad. - Ayudar a superar los bloqueos mentales. - Facilitar la respuesta sexual (excitación, deseo, lubricación, etc.). - Reducir al máximo los estímulos externos que puedan distraer o molestar. - Aliviar los síntomas de ansiedad, entre ellos, las nauseas y vómitos, la diarrea, el estreñimiento, la irritabilidad y la incapacidad para relacionarse con las demás personas. - Reducir el estrés general y alcanzar un equilibrio emocional. Estos efectos beneficiosos y muchos más constatan que la relajación no es sólo un procedimiento clínico, sino que también es eficaz para afrontar las demandas cotidianas, es preventivo y mejora la calidad de vida. Técnicas de Relajación La relajación es una respuesta que se puede aprender mediante distintas técnicas y estrategias. Se considera técnica de relajación cualquier procedimiento cuyo objetivo sea enseñar a una persona a controlar su propio nivel de activación fisiológica. Algunas de las técnicas más importantes para conseguir la relajación son, el entrenamiento en el control de la respiración, el entrenamiento en relajación progresiva o diferencial, la relajación en imaginación, las técnicas de meditación, el yoga, la hipnosis y el entrenamiento autógeno de Schultz. SEXUALIDAD Y HABILIDADES SOCIALES COMUNICACIÓN La comunicación es una de las principales habilidades sociales, ya que es un elemento clave en las relaciones interpersonales y sin la comunicación no habría aprendizaje ni desarrollo personal. Es también un elemento fundamental en las relaciones sexuales; solo a través del diálogo se pueden compartir los gustos, deseos y necesidades, y de esta manera conocer que tipo de prácticas sexuales estimulan más a la pareja, cuales son sus zonas erógenas, que caricias le gustan más, etc. Para lograr una comunicación efectiva es necesario aprender el arte de comunicarse, ya que en ocasiones las personas no transmiten de forma adecuada sus sentimientos o necesidades o incluso este mensaje no llega de forma adecuada a la otra persona, resultando confuso. Estilos de comunicación  No asertivo, pasivo o inhibido Las personas con este estilo de comunicación no son capaces de expresar abiertamente sus sentimientos, pensamientos y opiniones. Su objetivo principal es apaciguar a las demás personas para evitar conflictos. La persona que actúa así se puede sentir a menudo incomprendida, no tomada en cuenta y manipulada. Además, puede sentirse molesta respecto al resultado de la situación o volverse hostil o irritable hacia las otras personas.  Agresivo Las personas con este estilo de comunicación expresan pensamientos, sentimientos y opiniones de una manera inapropiada e impositiva, trasgrediendo los derechos de las otras personas. Las víctimas de las personas agresivas acaban por sentir resentimiento y por evitarlas. Las consecuencias a largo plazo de este tipo de conductas son siempre negativas, pueden surgir sentimientos de culpa, insatisfacción, conflictos interpersonales, soledad, etc.  Asertivo Las personas con un estilo de comunicación asertivo expresan sus sentimientos, opiniones, deseos y puntos de vista, respetando los de las demás personas. El objetivo de la conducta asertiva es potenciar las consecuencias favorables y minimizar las desfavorables. La asertividad es una parte de las habilidades sociales, reúne las conductas y pensamientos que permiten a las personas defender sus derechos sin agredir ni ser agredido. Como cualquier otra conducta es algo que se puede ir aprendiendo con la práctica. Componentes de la comunicación Verbales Se trata del mensaje. Las palabras con las que se transmiten sentimientos, pensamientos y conocimientos, el tiempo durante el que se habla, el vocabulario empleado, etc. Son elementos que van a influir en que el mensaje que se transmite llegue a la otra persona. El tema del que se hable (laboral, personal, afectivo...) y la situación van a condicionar la adecuación de los elementos que se empleen. Algunos elementos verbales que se han encontrado importantes en la conducta socialmente habilidosa han sido, por ejemplo, las expresiones de emociones, de atención personal, los comentarios positivos, el hacer preguntas, los refuerzos verbales, el empleo del humor, la variedad de los temas, las expresiones en primera persona, etc. No verbales Metafóricamente se puede considerar a la comunicación como una canción, cuya letra es el contenido del mensaje verbal y cuya música está formada por el lenguaje no verbal. Quien recibe el mensaje puede comprender la letra más o menos bien, pero lo que es seguro es que oirá con toda precisión la música. Los componentes no verbales enfatizan el mensaje verbal, expresan emociones, sentimientos y estados de ánimo, pudiendo sustituir las palabras. En la comunicación no verbal se engloban todos los gestos del cuerpo, la cara, las manos, etc. Estos elementos normalmente están menos “controlados” que el mensaje verbal e inconscientemente se les da más importancia. Así, si decimos que estamos muy a gusto en un sitio o con una persona y estamos bostezando o mirando continuamente el reloj, la otra persona creerá que nos aburrimos y queremos irnos aunque estemos diciendo lo contrario. La comunicación no verbal se manifiesta de manera especial en las relaciones sexuales, se puede sugerir desde disposición, placer y ternura hasta desagrado y tensión. Así mismo, guiando la mano de la pareja o mediante gemidos y posturas corporales se puede hacer saber a la pareja qué caricias gusta más o menos y en que lugares. Los componentes más importantes de la comunicación no verbal son: La mirada: con la mirada se establece el primer contacto con la otra persona y por lo tanto será lo que dé pie a continuar con la comunicación. La mirada también puede expresar diferentes emociones y sentimientos como sinceridad, comprensión, escucha, etc. La expresión facial: se dice que la cara es el espejo del alma y lo cierto es que en la cara se reflejan gran parte de los estados de ánimo y de las emociones; también por medio de la expresión de la cara se comunicará si se atiende o no a la otra persona. La sonrisa: la sonrisa abre los canales de comunicación con la interlocutora o el interlocutor, forma parte de los saludos convencionales y de las conductas sociales de cortesía, en ocasiones se emplea para ocultar emociones distintas a la que se expresa y tiene una función amortiguadora frente a la agresión. Existen diferentes tipos de sonrisa, puede ser triste, conquistadora, falsa, auténtica, amortiguadora, mitigadora, etc. La postura corporal: se puede comunicar tanto el estado de ánimo como la forma en que nos percibimos dentro de una relación. Así una postura cerrada con los hombros encorvados, las piernas cerradas, los brazos sobre el cuerpo y la cabeza bajada significa tristeza y/o que no nos valoramos mucho dentro de un grupo o de una relación. Los gestos: son un gran apoyo para enfatizar lo que se dice o para contradecirlo, en ocasiones incluso pueden sustituir al habla cuando cuesta explicar algo. El rostro tiene muchas formas de expresión y según como se utilicen los músculos de la frente, cejas, ojos, boca, etc, se deducen emociones significativas. Gestos de ignorancia o duda (cejas levantadas), gestos de rabia (labios apretados o el ceño fruncido), gestos de aprobación (una sonrisa), etc. El propio rostro, aún cuando está inmóvil, indica algo sobre la persona, ya que sus facciones se van moldeando a lo largo del tiempo como consecuencia de los gestos que tiende a utilizar más. Distancia–proximidad: el contacto físico es la forma más íntima de comunicación. Tanto ese contacto como la distancia que se mantenga con las otras personas dependerá de la relación, si es profesional, si apenas nos conocemos o si por el contrario la intimidad es grande. La apariencia personal: se refiere al aspecto exterior de una persona. La primera impresión es decisiva para la comunicación, y el aspecto externo de una persona es muy importante a la hora de causar una buena o mala imagen en un primer contacto. Paralinguísticos Es el conjunto de señales emocionales que acompañan a la comunicación verbal. El volumen de la voz es uno de los elementos que hará llegar el mensaje, si se habla muy bajo la otra persona tendrá que esforzarse mucho, se cansará y puede ser que deje de prestar atención, si por el contrario se habla muy alto, podremos parecer agresivos e incomodar a la otra persona. Así mismo, los cambios en el volumen de voz pueden emplearse en una conversación para enfatizar puntos. El tono también influirá en el mensaje. Muchas veces la entonación que se da a las palabras es más importante que el mensaje verbal que se quiere transmitir. La fluidez al hablar también condicionará la claridad de mensaje. Las vacilaciones y repeticiones pueden causar una impresión de inseguridad, incompetencia y ansiedad, así como largos periodos de silencio podrían interpretarse negativamente, como ansiedad, enfado o una señal de desprecio. La velocidad a la hora de hablar también es importante. Hablar lentamente puede hacer que las demás personas se impacienten o se aburran. Por el contrario, si se hace con demasiada rapidez, el mensaje puede no comprenderse. Elementos que facilitan la comunicación - Elegir el momento y lugar adecuado. - Estar abierto/a a lo que otra persona quiera comunicar, sin etiquetar ni prejuzgar. - Escuchar activamente. - Ponerse en el lugar de las demás personas, intentando entender sus sentimientos. - Hacer preguntas abiertas para que la otra persona pueda dar su opinión. - Pedir opinión. - Expresar sentimientos, deseos y opiniones en primera persona. - Mensajes consistentes, es decir, no cambiar de opinión constantemente. - Dar información positiva y recompensar aquellos comportamientos que agraden. - Utilizar un vocabulario que puedan entender las otras personas. - Coherencia de la comunicación verbal y la no verbal. Que los mensajes verbales y los no verbales tengan un mismo significado. Elementos que obstaculizan la comunicación - Objetivos contradictorios. Por ejemplo que una de las partes quiera expresar sentimientos y la otra prefiera hablar de aspectos más superficiales. - El lugar o momentos elegidos. - Estados emocionales que perturban la atención, comprensión, recuerdo o acuerdo de los mensajes. - Acusaciones, amenazas y exigencias. - Preguntas reproche. - Declaraciones del tipo “deberías hacer”, “tienes que”. - Comunicar en cada momento una cosa diferente. - Cortes de conversación. - Etiquetas hacia el comportamiento de la otra persona. - Generalizaciones “siempre”, “nunca”, etc. - Dar consejos prematuros y no pedidos. - Utilización de términos vagos que no den información. - Ignorar mensajes importantes. - Juzgar los mensajes. - Interpretaciones prematuras sobre diferentes versiones de hechos pasados. - Disputa sobre diferentes versiones de hechos pasados. - Justificación excesiva de las propias posiciones. - Hablar en un código no compartido. - Ruidos. - No escuchar. HABILIDADES SOCIALES Las habilidades sociales se ponen en juego siempre que se produce comunicación interpersonal. Sin embargo, muchas personas muestran una importante carencia de estas habilidades para hablar de temas relacionados con la sexualidad, especialmente cuando se abordan aspectos más íntimos y se intentan expresar emociones. En muchas ocasiones de la vida cotidiana las personas no transmiten de forma adecuada sus sentimientos o necesidades porque carecen de las habilidades necesarias para hacerlo, ya sea porque nunca las aprendieron o porque existen factores que interfieren en que se realicen adecuadamente. Características de las Habilidades Sociales - Es la capacidad de la conducta no de la persona. - La capacidad de respuesta es adquirida, tiene que aprenderse. - Es específica a la persona y a la situación. - Debe contemplarse en el contexto cultural de la persona, así como en términos de otras variables situacionales. - Está basada en la capacidad de un individuo de escoger libremente su acción. - Consiste en un conjunto identificable de conductas verbales y no verbales. Habilidades Sociales importantes en las relaciones  Escucha Activa Consiste en escuchar con comprensión lo que la otra persona está diciendo. Es básica para establecer una adecuada comunicación en la pareja. Elementos que facilitan la escucha activa: - Disposición psicológica: prepararse interiormente para escuchar. - Observar a la otra persona: identificar el contenido de lo que dice, los objetivos y los sentimientos. - Expresar a la otra persona que la escuchas con comunicación verbal (ya veo,...) y no verbal (contacto visual, ...). Elementos a evitar en la escucha activa: - No interrumpir al que habla. - No juzgar. - No ofrecer ayuda o soluciones prematuras. - No rechazar lo que la otra persona esté sintiendo. - No contar “tu historia” cuando la otra persona necesita hablarte. - No contraargumentar, por ejemplo la otra persona dice “me siento mal” y tú respondes “y yo también”. - Evitar el “síndrome del experto”: ya tienes las respuestas al problema de la otra persona antes incluso de que te haya contado la mitad.  Expresar emociones Las emociones y los sentimientos forman parte de las personas y participan en todas las relaciones que se mantienen. Culturalmente la expresión de sentimientos no tiene un reconocimiento positivo, existe un pudor para hacerlo, además en muchas ocasiones se cree que el dar a conocer las partes más intimas incrementa la posibilidad de que otras personas hagan daño. Por el contrario la expresión de las emociones facilitará el establecimiento de relaciones positivas, íntimas y sinceras.  Decir no. Resistencia a la presión. Muchas veces es necesario enfrentarse a todo un grupo o a una persona en concreto para decir “no” con el objetivo de no hacer algo que no se desea y defender los propios derechos. La resistencia a la presión es fundamental durante las relaciones sexuales ya que el hecho de ser capaces de expresar los deseos, participando activamente en la toma de decisiones con respecto a cómo y qué prácticas sexuales mantener será necesario para llevar a cabo conductas sexuales seguras y placenteras. Cuando haces lo que deseas te sientes bien porque no vas en contra de tus principios y evitas sentimientos de frustración.  Hacer y recibir críticas En ocasiones el comportamiento de otras personas hace que nos sintamos mal o nos provoca algún tipo de problemas. Al hacer una crítica comunicamos que algo no nos agrada, pidiendo un cambio de conducta. Todas las personas tienen derecho a pedir cambios en el comportamiento de las demás, pero también hay que tener en cuenta que las demás personas tienen el derecho a no cambiar si no lo desean, auque se puede hacer mucho para que la probabilidad del cambio sea mayor: - Saber elegir el momento. - Evitar etiquetas y generalizaciones. - Expresar sentimientos. - Utilizar mensajes en primera persona. - Ponerse en el lugar de la otra persona. - Pedir el cambio con un lenguaje positivo. - Pedir y ofrecer sugerencias y llegar a un acuerdo. Por otro lado también es importante saber recibir las críticas de las demás personas, entendiendo que alguno de nuestros comportamientos pueden no gustar.  Negociar Llevar a cabo una relación sexual implica siempre un proceso de negociación, el cual es valorado de forma diferente según el sexo de la persona, el tipo de relación, el grado de intimidad y el encuentro sexual del que se trate. Así mismo, la capacidad de negociación se ve dificultada por el desequilibrio de poder entre sexos, ya que para las mujeres es especialmente difícil “decir no” ante determinadas situaciones. En una relación es fundamental llegar a acuerdos, aceptando que las demás personas también tienen deseos, sentimientos y opiniones.  Hacer y recibir cumplidos A todas las personas les gusta escuchar algo agradable sobre ellas, cuando esto ocurre experimentan un estado de bienestar y la conducta queda reforzada. Se tiende a prestar más atención a aquellas conductas de la otra persona que no gustan para criticarla y, sin embargo, no se presta la misma atención a aquellas que sí son positivas y podrían ser objeto de reforzamiento. Hacer cumplidos a la pareja la hará sentir positivamente y reforzará la relación. Para que resulte así, el cumplido deben ser sincero y sencillo, sincero en tanto que debe experimentarse cierta necesidad y estar de acuerdo con lo que realmente se siente, y sencillo, en tanto que reforzar la conducta de manera ostentosa, magnificada o desmesurada puede dar la impresión, incluso, de que se está burlando de la persona. Así mismo debe ir acompañado de componentes no verbales y paralingüísticos adecuados. Por otro lado, a pesar de lo que agrada recibir refuerzos de otras persona, en ocasiones una falsa modestia o una baja autoestima conlleva que se eviten cuando otra persona realiza halagos. De este modo disminuyen las probabilidades de recibir esos mensajes positivos que tan agradables resultan y que contribuyen a estrechar las relaciones. AUTOESTIMA La autoestima es el concepto que se tiene de la propia valía, basado en los pensamientos, sentimientos, sensaciones y experiencias recogidas durante la vida. La autoestima es la aceptación incondicional de sí mismo/a, independientemente de los errores. Se construye a través de un proceso de asimilación y reflexión mediante el cual se interiorizan las opiniones, estima y valoración de las personas socialmente relevantes, familiares, amigos, pareja, etc. La autoestima es imprescindible para que las personas se sientan seguras ante determinadas situaciones, las que se sientan bien consigo mismas serán capaces de afrontar y resolver con seguridad los retos y las responsabilidades. Por ejemplo, las personas con una baja autoestima, tendrán dificultades para emplear las habilidades de comunicación y negociación necesarias para llevar a cabo conductas sexuales seguras y placenteras. Por el contrario, las personas con alta autoestima se sentirán capaces de expresar sus deseos participando activamente en la toma de decisiones con respecto a cómo y qué están haciendo, afrontando los retos y responsabilidades con relación a su salud. Algunas cuestiones claves para mejorar la autoestima son: - No idealizar a las demás personas: el primer paso es dejar de compararse. - Evaluar las cualidades y defectos: hacer un inventario personal de los valores positivos y tenerlos presentes en todo momento. - Cambiar lo que no guste: si algo propio no gusta se puede cambiar, pero hay que ver si compensa el esfuerzo que se requiera. - Controlar los pensamientos: se trata de aprender a pensar de otra manera. - No buscar la aprobación de las demás personas: es imposible gustar a todo el mundo. Si se actúa por agradar se acaban perdiendo los propios objetivos en la vida. - Tomar las riendas de la propia vida: no hay que dejarse arrastrar por los acontecimientos. - Afrontar los problemas sin demora: no hay que agobiarse, los problemas requieren un tiempo para solucionarse. - Aprender de los errores: hay que aprender de los fallos cometidos para actuar mejor en la próxima ocasión. - Practicar nuevos comportamientos: hay que confiar en la propia capacidad para mejorar y hacer cosas nuevas. - No exigirse demasiado: hay que eliminar el afán de perfeccionismo. - Darse premios: ser comprensivo/a y tolerante con uno/ mismo/a. - Aceptar el propio cuerpo. - Ser independiente: tener libertad y disfrutarla es una pieza clave de la autoestima.

DISFUNCIONES SEXUALES

BLOQUE 9: DISFUNCIONES SEXUALES DEFINICIÓN CAUSAS TRATAMIENTO CLASIFICACIÓN  TRASTORNOS DEL DESEO SEXUAL Deseo sexual inhibido  TRASTORNOS DE LA EXCITACIÓN SEXUAL Disfunción eréctil o impotencia  TRASTORNOS ORGÁSMICOS Anorgasmia o disfunción orgásmica femenina Eyaculación precoz Inhibición de la eyaculación y eyaculación retardada  DISFUNCIONES SEXUALES POR DOLOR Coito doloroso o dispareunia Vaginismo BLOQUE 9: DISFUNCIONES SEXUALES DEFINICIÓN El término disfunciones sexual hace referencia a las alteraciones de alguna o algunas de las fases de la respuesta sexual y a aquellas situaciones en las que aparece dolor en la relación sexual. En el origen de las disfunciones están involucrados el aspectos físicos y psicológicos. Las disfunciones pueden estar presentes a lo largo de toda la vida o pueden ser adquiridas, es decir se presentan después de un periodo de funcionamiento normal; también pueden ser generalizadas o situacionales (limitadas a determinadas situaciones o con determinadas parejas) y totales o parciales en función del grado o frecuencia de la alteración. Para que se produzca una disfunción sexual tiene que haber malestar en la persona o crear problemas en la relación interpersonal. El diagnóstico debe establecerlo el/la médico, teniendo en cuenta diversos factores como la edad, experiencia de la persona, frecuencia y cronicidad del síntoma, el malestar subjetivo y el efecto sobre otras áreas de actividad. CAUSAS ORGÁNICAS Efectos de las enfermedades físicas en la función sexual Sistema Cardiovascular: Enfermedad oclusiva aortolítica. Disfunción en la erección. Arterioesclerosis. Disfunción en la erección. Hipertensión. Disfunción en la erección y fracaso eyaculatorio. Infarto de miocardio. Disminución del interés y actividad sexual. Sistema Endocrino: Insuficiencia suprarenal (E. Addison). Alteración del interés sexual. Hiperfunción suprarenal (S. Cushing). Alteración del interés sexual. Disfunción de la erección. Diabetes mellitus. Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio. Eyaculación retrógrada. Hipogonadismo. Pérdida del interés. Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio. Hipopituarismo. Alteración del interés. Hipertiroidismo Hipersexualidad. Disfunción de la erección. Tracto Genito-Urinario: Enfermedad de Peyronie. Disfunción de la erección. Erección dolorosa. Priapismo. Disfunción eréctil. Prostatitis. Eyaculación dolorosa. Erección dolorosa. Enfermedades venéreas. Dolor en la eyaculación. Sistema Músculo-Esquelético: Artritis. Alteración en la fase de caricias. Sistema Nervioso: Accidente cerebro-vascular. Disminución del interés sexual. Lesiones lóbulo-frontal. Desinhibición. Lesiones de la médula espinal. Disfunción de la erección. Fracaso eyaculatorio. Esclerosis múltiple. Disfunción eréctil. (Hawton, 1988) Efectos de los fármacos Sedantes Disminución del interés y la respuesta sexual. Antiandrógenos Reducción de la respuesta sexual. Anticolinérgicos y Antiadrenérgicos Problemas de erección. Pérdida del interés sexual. Psicotrópicos Impotencia, anorgasmia. Disminución de la líbido. Antihipertensivos En varones: problemas de erección. En mujeres: disminución de la líbido y alteración en la exitación Antihistamínicos Reducción de la lubricación vaginal. Adormecimiento general. PSICOLÓGICAS Existen múltiples aspectos psicológicos que pueden facilitar la aparición, desarrollo y mantenimiento de disfunciones sexuales. Factores personales  Ansiedad o angustia asociada a las interacciones sexuales.  Inadecuada educación sexual.  Miedo anticipado a la relación sexual.  Experiencias sexuales traumáticas.  Creencias erróneas a cerca de la sexualidad y los comportamientos sexuales.  Actitudes negativas hacia la sexualidad.  Inseguridad temprana en el papel sexual.  Fracaso fortuito previo.  Miedo a la intimidad.  Ansiedad por el rendimiento.  Anticipación del fracaso.  Adopción del “rol del espectador”, es decir estar más pendiente del desempeño durante las relaciones sexuales que del disfrute de las mismas. Factores relacionales  Expectativas no razonables ante las relaciones sexuales.  Disfunción en el compañero/a.  Pérdida de la atracción en la pareja.  Desavenencias en la relación general.  Diferencias en las actitudes hacia el sexo o preferencias sexuales.  Falta de comunicación o de confianza en la pareja.  Juego erótico restringido.  Alteración general en la relación de pareja por circunstancias adversas (económicas, familiares, sociales, ambientales...). TRATAMIENTO El tratamiento más adecuado de las disfunciones sexuales es la combinación multidisciplinaria rigurosa de lo orgánico, lo psicológico y lo relacional. No es posible aún plantear terapias únicas para las disfunciones sexuales, ya que no se puede limitar la solución de un problema disfuncional a la reacción local genital, la respuesta sexual no solamente compromete múltiples estructuras orgánicas, sino que depende de las vivencias personales, la autoestima, los sentimientos, la interacción entre las parejas y sus propias problemáticas, además del contexto físico y psicológico. También hay que tener en cuenta que la sexualidad es una vivencia compartida la mayoría de las veces con otra persona y ésta, la pareja, es de suma importancia en el tratamiento de cualquier disfunción sexual. Se debe combinar:  Terapias que requieren tratamientos médicos: fármacos e intervenciones quirúrgicas.  Terapia sexológica individual: es el recurso indicado para los/as pacientes con antecedentes de traumas sexuales, trastornos relacionados con la imagen corporal o el temor a la intimidad o al envejecimiento.  Terapia sexológica de pareja: es el método más eficaz cuando hay problemas vinculares, dificultades en la comunicación o cualquier otra alteración de la intimidad. No obstante, una vez solucionadas estas condiciones, puede ser necesario implementar un tratamiento dirigido concretamente a restablecer el contacto sexual. CLASIFICACIÓN El Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV) clasifica las disfunciones sexuales de la siguiente manera: A. Desórdenes de la fase de deseo sexual. B. Desórdenes de la fase de excitación sexual. C. Desórdenes de la fase del orgasmo. D. Desórdenes sexuales por dolor. Esta clasificación tiene mucha relación con las fases de la respuesta sexual descritas por Masters y Johnson: excitación, meseta, orgasmo y resolución. En cualquiera de estas fases puede presentarse un trastorno que modifique el curso de la respuesta sexual al igual que un trastorno inicial en una de las fases puede dar como resultado que aparezcan problemas en las demás. También hay que tener en cuenta que la respuesta sexual no sólo son las múltiples respuestas del cuerpo, sino que depende de las vivencias personales, la autoestima, los sentimientos, la interacción con la pareja sexual y el contexto que influyen en la aparición de las disfunciones sexuales en cualquiera de las fases. A continuación se presentan las disfunciones sexuales más frecuentes clasificadas en función de la fase de la respuesta sexual donde más influyen. TRASTORNOS DEL DESEO SEXUAL Para que la estimulación sexual produzca excitación, es muy importante que aparezca una fase previa de deseo sexual. Cuando ésta no aparece y pierde el apetito sexual no se desea el contacto, por lo que es muy difícil experimentar suficiente estimulación para pasar a las siguientes fases de la respuesta sexual (excitación, meseta, orgasmo y resolución). La estimulación física (caricias, besos, etc.) o psíquica (fantasías, sueños, pensamientos, presencia de una persona por la que se siente atracción, etc.) pueden favorecer la aparición del deseo, aumentando considerablemente la capacidad de nuestro cuerpo para reaccionar ante dichos estímulos. Siempre hay que tener en cuenta la disposición emocional y cognitiva que permite a la persona sentirse receptiva a los estímulos sexuales, como el cansancio, el estado de animo, miedo al embarazo, etc. Deseo sexual inhibido Descripción Falta de interés en las cuestiones sexuales, hasta tal punto que la persona no busca la gratificación sexual aunque se encuentre disponible y tenga intacta la capacidad física de respuesta sexual. Se caracteriza por pobreza o ausencia de fantasías y deseos de actividad sexual. Es importante matizar que una falta de deseo sexual por si mismo no es disfuncional a no ser que la persona no acepte este sentimiento. Es decir, sólo se considera un problema cuando no es una opción voluntaria y provoca malestar personal o en la relación de pareja. Se diferencian:  Deseo sexual inhibido primario, cuando la falta de interés sexual siempre ha existido en la persona.  Deseo sexual inhibido secundario, cuando se ha desarrollado con posterioridad y la persona ha experimentado deseo sexual alguna vez.  Deseo sexual inhibido selectivo, cuando se inhibe la capacidad de desear a una pareja en especial, mientras que el interés sexual se mantiene con otras personas. Por lo general las personas con una libido disminuida muestran escaso interés por iniciar una relación sexual, no puedan gozar y están apáticas; aunque en ocasiones se prestan a ellas motivadas por otro tipo de gratificaciones como el placer que se observa en la persona amada, el estrecho contacto de ese momento o para evitar problemas de pareja. También es común que ante la insistencia de acercamiento íntimo de la pareja la persona empiece a evitar o postergar los encuentros sexuales ayudándose de maniobras distractoras, justificantes y excusas (cansancio, dolores de cabeza, molestias físicas...) ya sean de manera consciente o inconsciente. En otras personas el rechazo y la inhibición es tan completa que hacen todo lo posible por evitar el contacto, eliminando la sexualidad de su vida cotidiana. La inhibición del deseo sexual se da tanto en mujeres como en varones, aunque es menos frecuente en ellos y rara vez acuden a consulta por este problema. Causas Orgánicas o Enfermedades que inhiben el interés por el contacto sexual ya que éste se reduce ante el malestar físico. o Alteraciones en el nivel hormonal como el hipotiroidismo y el aumento de la prolactina, así como la producción insuficiente de estrógenos y testosterona (más usual durante la menopausia). o Efectos producidos por el consumo de determinadas sustancias, como fármacos antihipertensivos, psicotropos, antidepresivos, alcohol, opiáceos, etc. Psicológicas Entre las causas psicológicas se pueden encontrar entre otros estados ansioso y depresivos, bajo nivel de autoestima y problemas con la imagen corporal. El temor a la intimidad y el miedo al fracaso durante las relaciones sexuales también pueden llevar a una persona a decir “no tengo ganas” en vez de “tengo miedo”, sobre todo cuando existe otra disfunción sexual subyacente como la anorgasmia o la disfunción eréctil. Situaciones de la vida relacionadas con pérdidas laborales, cambios de domicilio, cansancio extremo y estrés, así como un claro episodio precipitante como traumas sexuales anteriores, secuelas de violaciones, embarazos no deseados, depresiones y desengaños amorosos que también pueden ocasionar inhibición del deseo sexual. En mujeres y varones que han sido intervenidos quirúrgicamente puede darse una vivencia mutilante de la operación (de mama, útero, ovarios, próstata, ligadura de trompas) acompañada de síntomas depresivos y sentimientos de desvalorización que pueden llevar a la disminución del deseo. En las cirugías cardiacas a esto se le une un temor residual al propio funcionamiento de los órganos operados. La pérdida de interés sexual también puede deberse a discrepancias y crisis en la pareja, a medida que los problemas aumentan el interés sexual suele disminuir e incluso puede usarse como arma dentro de las propias disputas. Hay que hacer referencia al papel que dentro del funcionamiento de una pareja puede tener el aburrimiento sexual ya que la rutina en las conductas y hábitos sexuales pueden llevar a una disminución del deseo. Tratamiento Existen varios enfoques en el tratamiento en función de cual es la causa de la inhibición del deseo, aunque la gran mayoría requiere de una combinación de ellos:  Tratamiento médico es pertinente cuando el trastorno se debe a una determinada medicación, a alteraciones del nivel hormonal o a otras enfermedades orgánicas.  Terapia sexual cuando es debido a problemas situacionales o del vínculo en la pareja, para trabajar las dificultades de comunicación o cualquier otra alteración en la intimidad. Una vez solucionadas estas cuestiones el tratamiento iría dirigido concretamente a reestablecer el contacto sexual.  La psicoterapia individual estaría más indicada en las personas con un trauma sexual previo, trastornos relacionados con la imagen corporal, problemas de autoestima, inseguridad o temor a la intimidad, así como trastornos depresivos subyacentes. En general el tratamiento va encaminado a mejorar la salud en general y reducir la ansiedad, los síntomas depresivos o las disfunciones sexuales específicas que pueden estar provocando el problema, así como a un aumento de la identificación y toma de conciencia de las sensaciones y respuestas sexuales, facilitando las respuestas eróticas y mejorando las relaciones interpersonales. TRASTORNOS DE LA EXITACIÓN SEXUAL En el varón la excitación se manifiesta por: erección del pene, elevación de los testículos, erección de los pezones y expulsión del liquido preeyaculatorio. La erección en el varón no es algo instantáneo ni obligado una vez que se presenta un estímulo sexual, sino que en muchos casos es necesario un tiempo para que progresivamente se vaya produciendo. Es más, el ritmo de la erección del pene puede cortarse como consecuencia de distracciones, preocupaciones, miedo a perder la erección, etc. En la mujer la excitación sexual se manifiesta por: erección del clítoris, lubricación vaginal, aumento de la longitud de la vagina, engrosamiento de los labios, erección de los pezones y aumento del tamaño del pecho. Los trastornos de la excitación se caracterizan por la persistente o recurrente inhabilidad para obtener una excitación sexual adecuada, lo cual se traduce por una falta de excitación sexual general o genital (defectuosa lubricación) u otras respuestas somáticas. Disfunción eréctil o impotencia Descripción La disfunción eréctil, también llamada impotencia, es la dificultad o imposibilidad que tiene el varón para alcanzar o mantener una erección lo suficientemente firme para poder llevar a cabo la penetración. Esta disfunción puede aparecer a cualquier edad y tiene distintas clasificaciones en función de sus manifestaciones:  Atendiendo a su aparición puede ser: primaria cuando el varón nunca ha sido capaz de conseguir una erección; secundaria cuando ha tenido erecciones pero en la actualidad no puede tenerlas y situacional cuando la pérdida de erección aparece solo ante determinadas situaciones o personas.  En función de su grado podemos hablar de: total cuando la falta de erección es completa y parcial cuando se producen erecciones pero no lo suficientemente firmes o duraderas como para intentar la penetración.  Según la causa principal que las provoca se distinguen las orgánicas y las psicológicas, aunque estos dos aspectos en el caso de las disfunciones sexuales suelen ir íntimamente ligados. Los episodios aislados de falta de erección son muy comunes y afectan prácticamente a todos los varones en algún momento de su vida. Esta pérdida esporádica de la erección no significa que el varón padezca una disfunción eréctil ya que en la mayoría de los casos es causada por la situación general del cuerpo (gripe, cansancio extremo, comidas y bebidas fuera de lo habitual), guarda relación con dificultades como el exceso de tensión, la falta de intimidad y la adaptación a una nueva pareja. Para que se considere que existe impotencia o disfunción eréctil ésta ha de presentarse en al menos el 25% de las relaciones o intentos de relación sexual. Causas Causas orgánicas La disfunción eréctil se puede producir por la alteración de uno o varios de los tres mecanismos responsables de la erección: bloqueo de las arterias, incapacidad de los vasos sanguíneos dentro del pene para almacenar la sangre o daño en los nervios del pene o del área pelviana. También puede ser secundaria a otras enfermedades. Entre las causas más frecuentes se encuentran:  Alteraciones hormonales: hipogonadismo, hiperprolactinemia y disfunción tiroidea.  Factores de tipo vascular que afectan a los vasos sanguíneos y restringen el flujo sanguíneo hacia el pene.  Lesiones neurológicas.  Situaciones que interrumpen la conexión entre el sistema nervioso y el pene, como la cirugía de próstata o lesiones traumáticas en la zona.  Puede ser secundaria a diversas enfermedades: arterioesclerosis, hipertensión, diabetes, síndrome de Cushing, esclerosis múltiple, enfermedad de Peyronie y priapismo entre otras.  También existen algunos medicamentos que pueden producir disfunción eréctil como efecto secundario, entre ellos: anticolinérgicos, antidepresivos, antihipertensivos, tratamientos hormonales, hipnóticos y tranquilizantes.  El consumo de drogas como el alcohol, el tabaco y los opiáceos. Causas psicológicas La ansiedad y la preocupación obsesiva por lograr un rendimiento sexual adecuado son una de las causas más frecuentes de las dificultades de erección. En muchas ocasiones, un episodio aislado de falta de erección relacionado con factores como el cansancio, el estrés o el consumo elevado de alcohol, puede favorecer la aparición de una preocupación obsesiva por lograr un adecuado desempeño sexual y un temor al fracaso. Esta preocupación está presente en la siguiente interacción sexual, además de la ansiedad que se asocia a este tipo de situaciones, la experiencia negativa que supuso el episodio de impotencia anterior, el miedo a no lograr una erección suficiente y la anticipación de fracaso. Todo esto hace que la persona se convierta en “espectadora” de sus propias reacciones, observando y evaluando sus respuestas sexuales y las de su pareja, lo que le lleva a distraerse en lugar de disfrutar y abandonarse a sus propios sentimientos eróticos. Entre otros factores psicológicos que también se relacionan con la disfunción eréctil se encuentran: la falta de interés sexual general, falta de privacidad, problemas de pareja, actitudes negativas ante el sexo, inadecuada educación sexual y desconocimiento del cuerpo, expectativas de rendimiento sexual inapropiadas o irreales, temor a la intimidad, temor a ser rechazado, sentimientos de culpa e inseguridad. Tratamiento Los tratamientos de la disfunción eréctil son tan variados como sus causas por lo que es imprescindible que se realice una exhaustiva exploración tanto física como psicológica para detectar donde está la causa y llevar a cabo el tratamiento adecuado, teniendo en cuenta la posibilidad de que coexistan diversos problemas. Algunas de las alternativas terapéuticas son:  Control de los factores de riesgo: tabaquismo, consumo de alcohol y niveles altos de azúcar o colesterol en sangre.  Cambios o reducciones, en los casos que sea posible, de los medicamentos que pueden estar provocando como efecto secundario la disfunción.  Terapia sexual y de pareja, para controlar las interferencias cognitivas y emocionales que pueden estar provocando el problema.  Medicamentos orales para aumentar el flujo sanguíneo.  Tratamientos hormonales.  Dispositivos mecánicos de aspiración que provocan la erección momentos antes de la relación sexual.  Prótesis peneanas permanentes.  Cirugía arterial. TRASTORNOS ORGÁSMICOS El orgasmo se caracteriza por la aparición de contracciones musculares rápidas y sensaciones placenteras que posteriormente dan paso a una relajación progresiva. No se puede dar una definición exacta de orgasmo en cuanto a intensidad de sensaciones y duración ya que éste es vivido por cada persona de forma diferente y depende de variables como el momento del día, el estado de ánimo, la práctica sexual, etc. Los trastornos del orgasmo se caracterizan por la persistente dificultad para obtener el orgasmo, su baja o esporádica frecuencia o su ausencia total, a pesar de una suficiente estimulación sexual. Disfunción orgásmica femenina o anorgasmia Descripción La anorgasmia femenina es la dificultad para alcanzar el orgasmo o la ausencia de este tras una fase de excitación normal, a pesar de que exista una estimulación que podría considerarse adecuada en intensidad, tipo y duración . Antiguamente se utilizaba el término “frigidez” para denominar todos los trastornos sexuales de la mujer, desde la falta de orgasmo hasta la inhibición de la excitación sexual, pero dado lo impreciso del término y las connotaciones despectivas y peyorativas, se ha abandonado reemplazándolo por el de disfunción orgásmica o anorgasmia. Se pueden considerar diferentes tipos de anorgasmia:  Anorgasmia primaria, cuando la mujer nunca ha sentido un orgasmo por ningún medio de estimulación.  Anorgasmia secundaria, cuando la mujer ha experimentado orgasmos con anterioridad, pero en la actualidad es incapaz de conseguirlo.  Anorgasmia situacional, se refiere a aquellas mujeres que no consiguen llegar al orgasmo en determinadas situaciones o condiciones (por ejemplo pueden llegar al orgasmo mediante la masturbación pero no con las relaciones de pareja o pueden llegar al orgasmo con una pareja pero no con otra).  Anorgasmia coital es cuando la mujer es incapaz de llegar al orgasmo durante la penetración, pero si lo consigue con otro tipo de actividad sexual como por ejemplo caricias o estimulación directa del clítoris. Existen tres factores a tener en cuenta para que una mujer alcance el orgasmo durante el coito. El primero es que la estimulación vaginal probablemente contribuye poco al reflejo orgásmico, siendo la estimulación del clítoris mucho más importante para este fin. El segundo es que la intensidad de la estimulación del clítoris varía según la actividad sexual y el coito proporciona una estimulación del mismo tan suave que con frecuencia resulta insuficiente para alcanzar el orgasmo. El tercero es que la cantidad de estimulación sexual necesaria para llegar al orgasmo es totalmente subjetiva, personal y está muchas veces relacionada con las circunstancias que rodean a la relación sexual. La forma en que la propia mujer percibe la falta de orgasmos es determinante para que sea considerada un problema, ya que muchas veces está relacionada con una falta de estimulación adecuada (destreza y sensibilidad de la pareja), la fatiga física y las circunstancias de la actividad sexual (intimidad, oportunidad del momento, comodidad). También hay que tener en cuenta que a veces se confunde la anorgasmia femenina con ciertos casos de eyaculación precoz de la pareja. Causas Orgánicas La respuesta orgásmica femenina puede verse alterada por muchas enfermedades crónicas graves, entre ellas se encuentra la diabetes, trastornos neurológicos, alcoholismo, estados de carencia hormonal y trastornos pélvicos. También puede verse alterada por infecciones, traumatismos o desgarros de origen quirúrgico en la zona genital, así como por fármacos antihipertensivos, las drogas y estupefacientes y los tranquilizantes. Psicológicas Entre las causas psicosociales podemos encontrar una inadecuada educación sexual que favorece sentimientos de vergüenza o culpa respecto al propio placer, el desconocimiento de la respuesta sexual femenina, así como determinados aspectos culturales y creencias erróneas sobre el derecho a experimentar placer, que han llegado a negar que la mujer pudiera tener interés o deseos sexuales, supeditando su propio placer al de la pareja. Entre los aspectos más personales se encuentra la ansiedad relacionada con la expectativa del orgasmo y la autovigilancia en las relaciones sexuales, teniendo en cuenta que al centrar la atención en el orgasmo e intentar controlarlo, en la mayoría de los casos lo único que se consigue es inhibir la propia respuesta sexual. También pueden estar relacionados con el trastorno las actitudes negativas hacia el sexo, experiencias sexuales traumáticas y conflictos de pareja o falta de intimidad emocional. Tratamiento El abordaje terapéutico es diferente si la mujer no ha tenido nunca orgasmos o si los ha conseguido por estimulación alternativa al coito. Así como en función de los factores determinantes de la anorgasmia, si estos son orgánicos el tratamiento iría encaminado a solucionar el problema físico subyacente. En las anorgasmias primarias el objetivo principal es ayudar a la mujer a que pueda tener su primer orgasmo para luego trasladar esa capacidad al contexto de la pareja. En las anorgasmias secundarias iría más dirigido a las posibles causas del trastorno, ya sean orgánicas, problemas de pareja o trastornos psicológicos. Entre las técnicas más empleadas se encuentran las del programa propuesto por Masters y Johnson que incluye:  Motivar a la mujer para que explore su cuerpo, en especial explorando y estimulando de forma distendida sus órganos genitales.  Afrontar la ansiedad ante el desempeño sexual y modificar la adopción de el “rol de espectador” poniendo especial atención en disminuir las presiones de la pareja encaminadas a la realización del coito.  Facilitar la comunicación sexual de manera que la mujer pueda indicar a su pareja que tipo y forma de estimulación le resulta más placentera.  Reducir las inhibiciones que limitan la capacidad de excitación o bloquean el orgasmo, para facilitar así el disfrute de las sensaciones sexuales y superar los miedos asociados a éstas (como a perder el control durante el orgasmo). Eyaculación precoz Descripción Dificultad o imposibilidad del varón para ejercer control sobre el reflejo eyaculatorio, con el resultado de que cuando se excita llega rápidamente al orgasmo sin poder demorarlo o interrumpirlo. Cuando la disfunción es severa el varón eyacula antes de que ocurra la estimulación directa sobre el pene o bien cuando esta es mínima. Uno de los criterios más importantes para considerar una eyaculación como precoz es que se produzca antes de que ambos miembros de la pareja lo deseen y que este factor cause problemas en su relación sexual. Esta disfunción puede ser primaria cuando se ha producido siempre o secundaria cuando aparece en un momento determinado de la vida. Así mismo también se clasifica como generalizada cuando se da en todas las situaciones sexuales o situacional cuando solo se da ante determinadas situaciones o personas. Los problemas primarios y generalizados son más difíciles de solucionar que los secundarios y situacionales. Es bastante usual que los varones tengan algunos episodios aislados de eyaculación precoz sin que deba considerarse preocupante. Para que se considere como una disfunción debe aparecer con cierta frecuencia, pudiendo considerarse como referencia el que aparezca al menos en el 25% de las relaciones sexuales. Este trastorno tiene consecuencias tanto para la relación de pareja como para la persona que lo padece ya que disminuye la posibilidad de sentir altos niveles de excitación por lo que la vivencia de placer está limitada. También puede ser una de las causas secundarias de la aparición de una disfunción eréctil y de la disminución de las sensaciones orgásmicas como consecuencia de un exceso de autocontrol. Causas Orgánicas. Rara vez la eyaculación precoz se debe a causas orgánicas aunque debe hacerse una evaluación urológica y neurológica si una persona con buen control previo de la eyaculación empieza tener dificultades. Entre las causas orgánicas se encuentran las afecciones urogenitales de la uretra posterior y próstata, alteraciones de tipo neurológico, trastornos degenerativos, alteraciones vasculares, fármacos (antidepresivos, antihipertensivos y estimulantes), desequilibrios hormonales y todas aquellas enfermedades que alteran los mecanismos reflejos de la eyaculación. Psicológicas. Una de las causa principales de la eyaculación precoz es la falta de aprendizaje de las sensaciones placenteras en la repuesta sexual del varón, que le lleva a no reconocer el momento previo a la eyaculación inminente. La mayoría de los varones aprenden a controlar la rapidez de sus eyaculaciones a medida que aumenta su experiencia en las relaciones sexuales y el entorno les confiere una mayor seguridad. Si este aprendizaje no se produce, no se sabe reconocer el momento en que se puede prolongar el coito. Existen también muchos componentes emocionales en la aparición de esta disfunción, la ansiedad acerca de la capacidad para realizar el coito, la inseguridad y el temor al fracaso pueden hacer que el varón esté tan preocupado por observar su desempeño sexual que no entre en contacto con las sensaciones corporales, olvidándose de su propio disfrute. Todos estos sentimientos negativos se potencian con los sucesivos fallos en el control de la eyaculación, lo cual produce ansiedad y frustración adicional, que puede llevar a la inhibición del deseo y a la evitación de las relaciones sexuales, ya que éstas se convierten en una dura prueba a superar. Las situaciones de abstinencia sexual también pueden llevar a eyacular precozmente aunque el control ya estuviese adquirido, así como las relaciones con una nueva pareja debido a la ansiedad, a la falta de conocimiento y ajuste entre ambos. Tratamiento Si la causa de la eyaculación precoz es un problema orgánico el tratamiento irá encaminado a solucionar la enfermedad y a controlar la medicación que esté alterando los mecanismos reflejos de la eyaculación, aunque la mayoría de las veces se trata de un problema de aprendizaje que se va agravando con la ansiedad que la propia disfunción provoca. Es muy importante que el tema se ponga en manos de profesionales de la sexología, que expliquen con claridad por qué ocurre la eyaculación precoz, dando tranquilidad y apoyo y aportando técnicas específicas para su resolución. La mayoría de los tratamientos van encaminados a solucionar los problemas emocionales, de pareja, disminuir la ansiedad que pueda estar provocando o manteniendo la disfunción, y favorecer al aprendizaje de un razonable control voluntario del reflejo eyaculatorio a través de ejercicios estructurados que enseñan a percibir las señales enviadas por el propio cuerpo que avisan que se acerca el momento de la eyaculación. Lo más conveniente es que estas técnicas de sensibilización corporal se realicen con la colaboración de la pareja para restablecer los estímulos sexuales y la comunicación entre ambos. Otras sugerencias y remedios caseros que pretenden disminuir las sensaciones sexuales y retrasar los niveles de excitación como el uso de preservativos, sustancias tópicas en el pene, autoinflingirse dolor, pensamientos distractorios de contenido desagradable, baños de agua fría, utilización de sedantes o alcohol, etc., pueden provocar aversión y acrecentar el problema, ya que ninguno de estos métodos sirve para aprender a controlar el reflejo eyaculatorio y lo único que consiguen es bloquear el placer erótico y añadir más elementos de distracción y auto-observación del desempeño sexual. Inhibición de la eyaculación y eyaculación retardada Descripción Se produce cuando el varón tiene una eyaculación excesivamente lenta o existe una ausencia total de ella. La inhibición de la eyaculación se caracteriza por la incapacidad de eyacular dentro de la vagina a pesar de tener una erección firme y de alcanzar cotas relativamente altas de excitación. Es una disfunción bastante infrecuente, la pauta más común es la inhibición primaria de la eyaculación, es decir, el varón nunca ha sido capaz de eyacular en la vagina. La inhibición secundaria hace referencia a los varones que después de unos antecedentes normales de eyaculación coital han perdido la capacidad. Tanto en una como en otra, la persona puede por lo general eyacular mediante la masturbación o por la estimulación no coital de la pareja. La eyaculación retardada se considera el extremo opuesto a la eyaculación precoz, ya que si bien finalmente se logra eyacular en la vagina requiere mucho tiempo y esfuerzos prolongados en la estimulación coital, siendo también a veces la excitación lenta. Estos cuadros hay que distinguirlos de la eyaculación retrógrada, en la que el hombre tiene experiencia subjetiva de orgasmo pero sin eyaculación aparente, debido a una anomalía orgánica que consiste en el inadecuado cierre del cuello de la vejiga de la orina en el momento del orgasmo, expulsándose la eyaculación en el interior de la vejiga donde se mezcla con la orina. También hay que tener en cuenta que pueden aparecer episodios esporádicos en los que el varón no consigue eyacular dentro de la vagina o necesita un largo periodo para conseguirlo, debido a situaciones relacionadas con la fatiga, la tensión nerviosa, una enfermedad, el exceso de relaciones sexuales en un tiempo demasiado corto o con el consumo de alcohol y otras drogas. Causas Orgánicas Los problemas de eyaculación retardada o inhibición eyaculatoria pueden deberse a factores orgánicos como lesiones anatómicas del sistema genitourinario, lesiones de las conexiones vegetativas que llegan al pene, nervios afectados durante la cirugía de próstata, lesiones de columna, enfermedades como la diabetes cuyas neuropatías alteran la sensibilidad e impiden lograr una excitación suficiente, trastornos hormonales y el consumo de fármacos y drogas que inhiben la función sexual. En el caso de la inhibición de la eyaculación puede eliminarse el origen orgánico cuando se produce eyaculación en las relaciones no coitales. Psicológicas En cuanto a las causas psicológicas se pueden considerar factores individuales como los temores inconscientes asociados a la eyaculación, inhibición de la respuesta por la evocación de un acontecimiento negativo o trauma sexual previo, así como factores que generan ansiedad de forma específica, como la vergüenza o sentimientos de culpa y la auto-observación obsesiva del desempeño sexual (”rol del espectador”). También son posibles desencadenantes, factores más relacionales como problemas de pareja, temor al abandono, miedo al embarazo o miedo a perder el control. Una educación sexual muy restrictiva y actitudes negativas aprendidas frente al sexo y las relaciones sexuales también pueden originar la aparición de este trastorno. Tratamiento El tratamiento varía en función de las causas de la inhibición o el retraso de la eyaculación. Si se trata de un problema orgánico el primer paso sería solucionarlo. Si se relaciona con la utilización de alguna medicación, se debe evaluar la posibilidad de reemplazarla por otra igualmente efectiva que no produzca efectos secundarios. Si la disfunción tiene una o varias causas psicológicas, el tratamiento adecuado sería la terapia sexual, encaminada a modificar aspectos psicológicos subyacentes y los problemas de relación y ansiedad, ayudando a identificar los elementos que pueden interferir en la actividad sexual. Las técnicas utilizadas tratan de conseguir que el varón, mediante recomendaciones sexológicas, consiga una secuencia de eyaculación escalonada que implica los siguientes pasos: obtención del orgasmo por autoestimulación, por masturbación en presencia de la pareja, por estimulación de la propia pareja, eyaculación extravaginal y finalmente orgasmo intravaginal, con estimulación manual/coital simultanea si es precisa. DISFUNCIONES SEXUALES POR DOLOR Coito doloroso o dispareunía Descripción Hace referencia a la aparición de dolor durante el coito. Esta alteración puede aparecer al principio de la relación sexual con penetración, durante su desarrollo o al final de la misma. El dolor en las mujeres aparece en forma de ardor, dolor cortante, quemadura o contracción y puede estar localizado en la zona externa o interna de la vagina, en el fondo de la región pélvica o el abdomen. En los varones consiste en dolor en la eyaculación, que se puede localizar normalmente en el pene, aunque también puede aparecer dolor en los testículos o en los órganos internos. La dispareunía puede producir alteraciones en la excitación sexual y en el orgasmo, así como disminuir el deseo y el interés en las relaciones sexuales por el miedo al dolor. En cuanto a la frecuencia con la que se presenta, es muy variada, puede darse en todas las relaciones coitales, solo en contadas ocasiones o en determinadas posturas. Causas Orgánicas: En la mujer:  Cualquier estado físico que origine escasa lubricación vaginal puede producir molestias durante el coito, en este sentido los principales responsables son los fármacos (antihistamínicos y algunos tranquilizantes) y las drogas que tienen un efecto desecante, como la marihuana y el alcohol.  Enfermedades como la diabetes, infecciones vaginales y estados carenciales de estrógenos.  Afecciones cutáneas alrededor de la entrada vaginal o en la vulva.  Irritación o infección del clítoris.  Afecciones de la entrada vaginal como la formación de cicatrices después de una episiotomía, himen intacto o restos del himen que se estiran durante el coito, infección de las glándulas de Bartolino, etc.  Enfermedades de la uretra y el ano.  Enfermedades de la vagina como infecciones, cicatrices quirúrgicas, adelgazamiento de las paredes vaginales (por la edad o por deficiencias de estrógenos), e irritaciones producidas por las sustancias químicas que se encuentran en cremas espermicidas y en los jabones íntimos.  Enfermedades de la pelvis: infecciones, tumores, anomalías del cuello del útero o del útero y desgarro de ligamentos alrededor del útero. En el varón:  Infecciones de la uretra, vesículas seminales, glándula prostática y la vejiga urinaria.  Espasmos de los músculos perineales debido a una excesiva ansiedad respecto a la eyaculación.  Desgarros en el frenillo.  Alergias por contacto con geles, espermicidas o preservativos.  En raras ocasiones puede producirse dolor e irritación si la punta del pene entra en contacto con la terminación del DIU (la parte del hilo del dispositivo intrauterino que asoma por el cervix al interior de la vagina). Psicológicas:  Educación sexual inadecuada o mala información.  Ansiedad ante las relaciones sexuales.  Falta de excitación sexual.  Temores o miedos intensos asociados con la penetración.  Experiencias traumáticas anteriores.  Problemas de pareja.  En las mujeres es bastante habitual que una estimulación inadecuada, insuficiente o breve impida la adecuada lubricación vaginal produciéndose así dolor durante la penetración. Tratamiento El primer paso sería identificar cual es la causa que produce el dolor. Si ésta es orgánica, el tratamiento pasaría por solucionar el problema o problemas que están produciendo la disfunción. En todos los casos también es imprescindible dar información anatómica y fisiológica sobre los mecanismos musculares que se ponen en marcha durante la respuesta sexual cuando hay penetración. Si la causa es psicológica, el tratamiento estaría dirigido a solucionar la ansiedad y el temor que acompañan a las relaciones sexuales con penetración y proporcionar una adecuada educación sexual, a través de terapia sexológica, ya sea individual o de pareja. Vaginismo Descripción Es la contracción involuntaria (espasmo) de los músculos que rodean el tercio exterior de la vagina cuando se intenta la penetración, lo que provoca malestar y dificultad en las relaciones sexuales con penetración. El vaginismo afecta a mujeres de todas las edades. La intensidad de las contracciones es muy variada, en sus manifestaciones más leves no impide la penetración pero ésta se produce con dolor y molestias, en los casos más extremos es totalmente imposible la penetración, ya que la abertura vaginal se cierra por completo impidiendo incluso la mera inserción de un dedo o un espéculo durante las revisiones ginecológicas. Generalmente las mujeres afectadas de este trastorno tienen una respuesta sexual adecuada y pueden llegar al orgasmo a través de conductas sexuales que no incluyan la penetración. Causas Orgánicas El vaginismo es una respuesta aprendida, lo más frecuente es que la mujer haya asociado el dolor a alguna situación de relación sexual anterior. Este dolor puede estar relacionado con algún problema orgánico, aunque en muchas ocasiones cuando el problema se soluciona el recuerdo del dolor puede perpetuar el vaginismo. Entre los problemas orgánicos que pueden provocar el dolor o la dificultad para la penetración se encuentran:  Existencia de desgarros o cicatrices en la entrada de la vagina.  Insuficiencia hormonal originada por falta de estrógenos.  Afecciones inflamatorias pélvicas que hacen que la vagina se inflame hasta el punto de que el contacto sexual resulte imposible.  Reacciones alérgicas a los desodorantes íntimos o a algunos productos anticonceptivos como los diafragmas, los preservativos y las cremas espermicidas  Presencia de tumores en la vagina.  Himen rígido o malformaciones congénitas. Psicológicas Entre los factores psicológicos más relevantes para el desarrollo del vaginismo se encuentra el rechazo a la penetración, ya sea porque ésta se vive como algo negativo o por miedo al dolor, aunque sea de manera inconsciente, lo que provoca una respuesta condicionada o aprendida, que sería las contracciones involuntarias de la vagina. Entre las causas psicológicas que pueden estar ayudando a la aparición de este reflejo condicionado se encuentran:  Experiencias sexuales traumáticas en el pasado.  Actitudes negativas hacia el sexo y en especial hacia la penetración.  Deficiente educación sexual.  Miedo inconsciente al la penetración, a un posible embarazo o a las enfermedades de transmisión sexual.  Desconocimiento de las respuestas sexuales.  Miedo al dolor.  Ausencia de juegos preliminares en las relaciones sexuales que provocan una insuficiente lubricación.  La frustración que supone el fracaso reiterado de las primeras experiencias sexuales. Tratamiento El primer paso de el tratamiento sería realizar una historia clínica y una exploración pélvica exhaustiva para determinar si existe alguna causa orgánica. Puede ocurrir que tras la desaparición de la causa física que producía el dolor el vaginismo persista, ya que como hemos comentado anteriormente es una respuesta aprendida por lo que se debe iniciar un tratamiento sexológico. El tratamiento incluye una explicación del vaginismo como respuesta refleja e involuntaria, a través de la exploración genital para identificar las partes anatómicas que provocan la contracción de los músculos. También es importante reducir el nivel de ansiedad ante las relaciones sexuales con penetración a través de una adecuada educación sexual y un buen conocimiento del propio cuerpo y el del compañero/a, así como modificar actitudes negativas, falsas creencias y mitos con respecto a la sexualidad, ya que estos aspectos condicionan en gran medida el disfrute de las relaciones sexuales y las reacciones del cuerpo ante ellas. El tratamiento también incluye técnicas que permiten a la mujer recuperar el control de los músculos de la vagina, como técnicas de relajación, dilatación progresiva y ensayos controlados.

Ir a agendaConsulta de materialVolver

Aviso Legal| Privacidad de datos| Mapa web

© 2014 Federación Mujeres Jóvenes ·C/ Bravo Murillo, 4 local, oficinas 6 y 7, 28015 Madrid · Telf. 91.164.03.68 · mujeresjovenesf@yahoo.es