BRECHA DIGITAL DE GÉNERO: cómo afecta a hombres y mujeres el acceso a las tecnologías y sus consecuencias

BRECHA DIGITAL DE GÉNERO: cómo afecta a hombres y mujeres el acceso a las tecnologías y sus consecuencias

A pocos días de la celebración del Día de Internet 2020, queremos visibilizar la brecha digital de género existente aún en este mundo en cada vez estamos más conectados. Los diferentes usos que hacen hombres y mujeres de Internet o los estereotipos existentes aún sobre las profesiones digitales y técnicas, hacen que las mujeres nos encontremos cada vez más alejadas de la igualdad en las TIC y no al revés, como debería ser.

El género es una variable determinante a la hora de explicar las dificultades de las mujeres en la incorporación al mundo de las nuevas tecnologías y al uso de Internet. Las diferencias de acceso/uso entre hombres y mujeres, lo que llamamos brecha digital de género, se dan en todas las sociedades actuales. Esta brecha deriva también en desigualdades en el acceso a las formaciones y carreras tecnológicas y, por tanto, en desigualdades de género en los sectores de empleo vinculados a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación. Las mujeres han sido excluidas e invisibilizadas en la ciencia, la creación, el diseño y el uso de la tecnología. La brecha de género en las carreras informáticas, lejos de disminuir, ha aumentado en el transcurso de los años.

La infrarrepresentación de las mujeres en los estudios TIC, en la situación actual en la que son mayoría en los niveles educativos superiores, no atiende sino a la conocida segregación horizontal. Las mujeres siguen optando por otro tipo de ramas formativas alejadas de lo tecnológico. Esta falta de presencia femenina en los estudios tecnológicos se traduce posteriormente en escasez de mujeres en esta área profesional.

Según el informe «Panorama de la Educación 2017: indicadores de la OCDE», la proporción de mujeres en Tecnología de la Información y Comunicación fue tan solo del 12% en 2015, siendo el 19% la media de la OCDE. Según el mismo informe, en España un 15% de chicos frente a un 7% de chicas de secundaria tenían la expectativa de trabajar como científico o ingeniero a los 30 años.

En definitiva, los cambios provocados por las TIC y los beneficios que pueden reportar, vienen mediatizados por las desigualdades aún existentes entre mujeres y hombres, por lo que es necesario continuar abriendo nuevos horizontes donde tengan cabida las expectativas de las mujeres en el mundo de las Nuevas Tecnologías. Para integrar las TIC en la sociedad de forma igualitaria es necesario promover que las mujeres sean verdaderas protagonistas en la Sociedad de la Información y para ello es imprescindible, fomentar que las mujeres estudien carreras universitarias tecnológicas, aumentar su presencia en puestos directivos en empresas Tecnológicas, facilitar que sean usuarias/creadoras/transmisoras de información y conocimiento a través de las Nuevas tecnologías y la Sociedad de la Información y facilitar el uso y acceso de las mujeres a las herramientas informáticas fomentando su capacitación y formación en competencias digitales.

En el año 2014 se aprueba el “Plan de Acción para la igualdad de oportunidades de mujeres y hombres en la sociedad de la información 2014-2017” y se incorpora como objetivo estratégico “Aumentar la participación general de las mujeres en las TIC: Para reducir las diferencias, y aumentar la presencia y participación de las mujeres, es preciso desarrollar actuaciones que incidan en la promoción del acceso a dispositivos e Internet, así como en la mejora general de formación y capacitación en TIC de las mujeres”. A pesar de ello, las actuaciones en materia de reducción de la Brecha Digital de género son escasas en los últimos años, y se pone de manifiesto la necesidad de realizar actuaciones encaminadas a la capacitación de las mujeres en competencias digitales y de actuaciones específicas para  la sensibilización y el empoderamiento.

Esto queda reflejado como objetivo en la Agenda 2030, donde 193 países se han comprometido con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas y su cumplimiento para el año 2030. Entre estos objetivos, el nº 5 es “Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y las niñas”, el cual tiene entre sus metas “Mejorar el uso de la tecnología instrumental, en particular la tecnología de la información y las comunicaciones, para promover el empoderamiento de la mujer” (meta 5.B).

 

NUEVOS RETOS PARA MUJERES JÓVENES: EMPLEO Y BRECHA DIGITAL

Tras los malos resultados de 2016 de la Encuesta sobre Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares realizada por el INE, donde la brecha digital de género aumentó rompiendo así la tendencia a la baja de años anteriores, en 2017, la diferencia de puntos porcentuales entre hombres y mujeres en el uso de Internet había disminuido. En ese periodo la diferencia de acceso a Internet entre hombres y mujeres bajó de 5,3 a 1,8 puntos, y la de uso frecuente se ha reducido de 6,9 a 1,5 puntos. Estos datos son alentadores pero no debemos perder de vista que, según la Comisión Europea, el 40% de las empresas tienen dificultades para contratar personas expertas en TIC’s y que para 2020 habrá medio millón de puestos de trabajo de especialistas TIC sin cubrir, cifra que las empresas  estiman que podrían superar las 750.000 vacantes. Cada vez hay más jóvenes que interactúan con todo tipo de dispositivos electrónicos, redes sociales y aplicaciones, sin embargo faltan políticas, programas y suficientes apoyos institucionales y educativos para derivar ese interés hacia el aprendizaje, la formación y su capacitación para convertirse en expertos/as TIC. Ya en 1995 la Comisión Europea determinó que “Las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación” era uno de los cuatro grupos de nuevos yacimientos de empleo. Las competencias tecnológicas representan la verdadera alternativa en las oportunidades de negocio y de empleo por lo que esta brecha digital de género está suponiendo una barrera para el acceso de las mujeres a las tecnologías y a los puestos laborales del sector.

La OIT estima que cerrar la brecha de género añadiría un beneficio de 5,8 trillones de dólares a la economía global; además, de incrementar la participación de las mujeres en la fuerza de trabajo, incluido el sector tecnológico, liberaría un importante capital en forma de impuestos para los estados. Calcula que si España cerrara su brecha de género laboral, un 25% de su producto interior bruto crecería en 34 mil millones de dólares.

Debemos tener en cuenta, que estas cifras fueron estimadas antes de la pandemia mundial en la que nos encontramos actualmente, la COVID-19, que probablemente y, teniendo en cuenta los cambios actuales en el aumento del trabajo en el sector tecnológico, estas cifras puede que sean aún mayores. Y se incremente además la brecha digital de género, con el aumento de otros retrocesos en igualdad que ya estamos sufriendo: mayor paro femenino, crecimiento paro juvenil, dificultades para la conciliación, parón económico de muchas empresas, en otras.

Varias iniciativas europeas han desarrollado normas de competencias comunes y perfiles profesionales TIC. En concreto nos centraremos en la Acreditación Europea de Manejo de Ordenador (ECDL), que es el estándar mundial en conocimientos informáticos como personas usuarias, una acreditación de alta calidad diseñada, validada y aprobada por personas expertas y académicas del sector en todo el mundo. Esta certificación se imparte en 148 países, en 41 idiomas y tiene registradas en el mundo unas 13 millones de personas en sus acreditaciones y a 10 millones en Europa.

Esta acreditación supone para las mujeres jóvenes una cualificación informática accesible reconocida internacionalmente como un método práctico para medir y validar las habilidades informáticas. Un certificado que proporciona mayores posibilidades de movilidad en el mundo laboral, mejora la calidad de desarrollo del trabajo y aumenta la eficacia de todas las personas empleadas que necesiten utilizar ordenadores en su trabajo. Es el instrumento más idóneo, desde el punto de vista de las empresas y responsables de la administración, para medir formalmente la capacidad en el manejo de ordenadores.

Desde nuestro proyecto #MujeresTecnológicas, y en colaboración con la Universidad de Alcalá, financiado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, ofrecemos a mujeres de entre 18 y 35 años y residentes en España, la obtención de la acreditación ECDL gratuitamente desde el año 2014. De igual forma, visibilizamos a mujeres referentes históricas y actuales, tanto con la publicación de nuestras Guías y la realización de Jornadas para mujeres y jóvenes tecnológicas.

 

#NosotrasRompemosLaBrecha #NosotrasTambiénSomosSTEAM