Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

A la hora de entender la Mutilación Genital Femenina radica no en el porqué si no en el para qué se realiza: para perpetuar los mandatos de género sobre la sexualidad de las mujeres.

 

La mutilación genital femenina (MGF) es una práctica que implica la alteración o lesión de los genitales femeninos por motivos no médicos y que internacionalmente es reconocida como una violación grave de los derechos humanos, la salud y la integridad de las mujeres y las niñas. Como declara la Comisión de Derechos Humanos de la ONU (2004), esta forma de violencia contra la mujer es una violación de los derechos humanos y no solo una cuestión ética, tiene consecuencias negativas en el desarrollo económico y social de la mujer y de la sociedad, y es una expresión de una subordinación social de la mujer por razón de su sexo.

La  resolución 2008/2071, de 24 de marzo de 2009, dedicada, específicamente, a la lucha contra la mutilación genital femenina en la UE, considera que la MGF es una violencia contra las mujeres “que surge de estructuras sociales basadas en la desigualdad entre los sexos y en relaciones desequilibradas de poder, dominación y control, en las que la presión social y familiar está en el origen de la violación de un derecho fundamental como es el respeto de la integridad de la persona […]Las MGF constituyen una violación de los derechos de las mujeres y de las niñas sancionados por varios convenios internacionales, están prohibidas en la legislación penal de los Estados miembros y violan los principios de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea”.

Si bien es una violencia que se ejecuta principalmente en algunos países Africanos, de Oriente Medio y Asia Meridional, también persiste en poblaciones emigrantes a nivel mundial como en Europa Occidental y Norte América. Actualmente se calcula que en España hay 70.000 mujeres supervivientes de MGF y más de 18.000 niñas en riesgo de sufrir esta violencia. A nivel mundial, en este año, 4,1 millones de niñas están en riesgo de sufrir mutilación genital femenina.

La Organización de las Naciones Unidas, en 2008, desarrolló un programa de erradicación plena de la MGF en 2030 centrado en la educación, la atención sanitaria y el establecimiento de un marco legal para la prohibición de esta práctica, en el marco del 5º objetivo “Lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y las niñas” de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Con motivo del Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, que se conmemora hoy día 6 de febrero, el pasado 4 de febrero, la Unión de Asociaciones Familiares (UNAF) celebró la IX Jornada Internacional contra la Mutilación Genital Femenina, exigiendo una atención integral real, especializada y de calidad en las mujeres y niñas supervivientes y en riesgo de sufrir MGF desde una perspectiva feminista.

Contando con supervivientes y activistas provenientes de diversos países en los cuales esta práctica continúa, la presidenta de la UNAF Ascensión Iglesias y la Secretaria de Estado de Migraciones Hana Jalloul, se destacó que la MGF se enmarca en un contexto social y cultural machista y patriarcal con condicionantes que agravan y vulneran aún más la violencia de género como la pobreza, la exclusión y los procesos migratorios.

Señalaron que la importancia a la hora de entender la MGF radica no en el porqué si no en el para qué se realiza: para perpetuar los mandatos de género sobre la sexualidad de las mujeres, lo que implica un control sobre su sexualidad y sobre su placer a través de la presión social, la imposición de la pureza asociada a la religión, el sometimiento y la tradición.

Las secuelas de la MGF son diversas a nivel físico dependiendo del tipo de escisión realizada y los procesos de curación. Por lo general hay una disminución importante del placer e inclusive anorgasmia, dolor al orinar y dolor crónico, patologías del suelo pélvico, infecciones, dispareunia, complicaciones en el parto y esterilidad “los procesos de curación no se respetan” (Hawa Touré).

Pero, como destacaron las oradoras, la medicina no se implica en las secuelas psicológicas y emocionales que despuntan durante y después de la MGF. Ésta conlleva un trauma psicológico complejo de privación de potestad sobre el propio cuerpo, de privación de placer, de vergüenza y autocuestionamiento. A los traumas propios de la MGF se le unen retraumatizaciones como la violencia sexual, el matrimonio forzado, etc; “tenemos muchas cicatrices en la cabeza que no se pueden borrar, ¿qué sentiría yo si no estuviese mutilada?” (Fatoumata Diallo); “tú estás allí, dando placer al otro, ¿y tú qué? No sientes nada, sólo estás allí dando gusto sin sentir nada. Cuando empiezas a hablar de esto faltan las palabras” (Mariam Beete).

La fuerte y continua presión social que se ejerce en las comunidades hacia las niñas migradas e hijas de migrantes conlleva a que sean obligadas a viajar a país de origen para ser sometidas a la MGF. Tal es la magnitud de dichos viajes que el Código Penal de la legislación española permite “la persecución extraterritorial de la práctica de la mutilación genital femenina cuando la comisión del delito se realiza en el extranjero, como sucede en la mayor parte de los casos, aprovechando viajes o estancias en los países de origen de quienes se encuentran en nuestro país” (Ley Orgánica 3/2005).

Así mismo, en algunas comunidades es una burla el hecho de no estar mutilada, las niñas y mujeres no mutiladas que viajan a su país de origen son vistas como una vergüenza, “si vuelven será difícil integrarse al no estar mutiladas por haber nacido aquí” (Mariam Beete).

Junto con la presencia de profesionales de la medicina y de la sexología, se propusieron una serie de medidas y protocolos para conseguir erradicar la MGF. La primera y más importante es la sensibilización “allí desde allí”. No debemos ir a los países en los que se practica la MGF a enseñar, como personas blancas occidentales, lo que deben y no deben hacer; se debe apoyar las iniciativas de las mujeres activistas locales, así como proporcionar herramientas para que sean ellas quienes armen a las jóvenes de información y argumentos y sensibilicen a la sociedad a través del trabajo local, a las personas en la educación, y que cada cría, desde el momento que nazca, sepa sus derechos: “en África no hay educación social, la sexualidad es un tabú. Es necesario ayudar a las personas a conocer su cuerpo” (Hawa Touré).

Al final, la MGF es solo la punta del iceberg, se debe cambiar la mentalidad, el origen de la práctica y el sistema patriarcal: “cuando nace un niño hay tambores, hay celebración. Cuando nace una niña hay silencio” (Asha Ismail).

En cuanto a las medidas que se pueden llevar a cabo desde aquí, la primera es cumplir con la legislación europea y española de penalización de la práctica de MGF intra y extraterritorial, así como conceder el derecho al asilo, recogido en los Arts. 3 y 8 de la Ley 5/1984, de 26 de marzo, reguladora del derecho de asilo y de la condición de refugiado (Pérez, 2011).

Es preciso otorgar y ampliar los medios y medidas para acceder a los recursos y servicios sanitarios, se requiere de una valoración, diagnóstico y atención individualizada desde una perspectiva feminista: “La MGF es un problema de salud pública que no está considerado como tal […] la prevención por parte de los profesionales al encarar la MGF es un requisito a mejorar” (Sira Kande).

Por ello, se deben establecer relaciones de confianza para abordar la MGF con las niñas y mujeres mutiladas, así como “explorar las vulvas en las revisiones ’del niño sano’ en los centros de salud (Inma Sau), proporcionar atención psicológica en todo momento (Mª Carmen Gutiérrez, Cendrine Vanderhoeven) y facilitar el acceso a la reconstrucción que “existe no solo para el placer, si no para ser tú misma, poner lo que te robaron” (Karidia Friggit).

Marta Cantabrana, técnica Proyecto Yemayá.

 

Comisión de Derechos Humanos de la ONU (2004)

Día Internacional de la Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina, 6 de febrero, ONU.

Pérez, Carlos (2011). La mutilación genital femenina en España y la Unión Europea. Noticias Jurídicas

Resolución del Parlamento Europeo sobre las mutilaciones genitales femeninas 2001/2035, de 20 de septiembre.

Resolución del Parlamento Europeo, de 24 de marzo de 2009, sobre la lucha contra la mutilación genital femenina practicada en la UE (2008/2071)

Web Unión Nacional de Asociaciones Familiares, UNAF.