La igualdad salarial lejos de ser una realidad

La igualdad salarial lejos de ser una realidad

Con motivo de la celebración del Día Mundial de la Justicia Social del 20 de febrero y el Día Europeo de la Igualdad Salarial del 22 de febrero, desde Federación Mujeres Jóvenes queremos reclamar que los sucesivos resultados de los estudios sobre la situación de las mujeres en el mercado laboral tanto a nivel Europeo como en España, continúan siendo desfavorables para las mujeres y reflejan la perpetuación de los estereotipos de género en la división sexual del trabajo.

Existen una serie de criterios que se han venido considerando neutros pero discriminatorios al demostrarse su impacto perverso y desproporcionado en el colectivo de mujeres: “a) el trabajo a tiempo parcial, b)el esfuerzo físico como único o básico criterio de clasificación profesional y […] c) el trato diferente que trae causa en el ejercicio de derechos de conciliación, por su utilización mayoritaria por parte de las mujeres y con la finalidad de eliminar los roles familiares y evitar la expulsión de la mujer del mercado de trabajo” (Nogueira, 2012, p. 33).

Según Montañés (p. 25, 2006), “el acceso a los recursos de las mujeres está estrechamente relacionado con el reparto desigual de actividades productivas y reproductivas entre hombres y mujeres; la división sexual del trabajo”. Mientras que las mujeres realizan más de la mitad del trabajo mundial, aproximadamente solo una décima parte es remunerada.

El análisis de la tasa de empleo de mujeres y de hombres, sin distinción de edad, forma parte de los Indicadores de Desarrollo Sostenible que publica Eurostat en el Objetivo 8: Trabajo digno y crecimiento económico. En relación a dicho análisis y de cara al cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, en España se continúa reflejando la existencia de discriminación en materia de empleo, de salarios y de posiciones de liderazgo pese a los avances en cuanto a tasa de participación y nivel educativo y pese a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional en materia de discriminación por razón de sexo. Esta discriminación se traduce en menos trabajo, más desempleo y empleo de peor calidad, así como diferencia salarial.

Los datos sobre la brecha de género en materia laboral, actualizados a 11 de octubre de 2019 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), indican que, en el periodo 2013-2018, la tasa de empleo de hombres aumentó en 6,3 puntos y la de las mujeres en 4,4 puntos. Así mismo, la brecha de género en las tasas de empleo sin diferenciar niveles de educación alcanza un valor de 9,8, aumentando en 2018 a 11,7 puntos.  En comparación con los datos de la UE, en España se presenta una mayor brecha de género, afectando con más ahínco a las mujeres de 55 a 64 años, como se puede observar en el gráfico de barras de la Encuesta Europea de Fuerza de Trabajo (LFS) que se muestra a continuación.

El porcentaje de mujeres con jornada a tiempo parcial se mantiene en un 24% en 2018 en comparación con un 6,8% en el caso de los hombres.  Mientras que los motivos principales por los cuales las mujeres trabajan a tiempo parcial son no poder encontrar trabajos de jornada completa (53,5%), motivos no especificados (17,4%) y cuidado de niños o adultos enfermos, incapacitados o mayores (16%); los 3 motivos principales por los cuales los hombres trabajan a tiempo parcial son no poder encontrar trabajo de jornada completa (63%), motivos no especificados (18%)y seguir cursos de enseñanza o formación (13,4%); lo que refleja que continua habiendo una disparidad en cuanto a los trabajos de cuidados no remunerados, recayendo dicha actividad en las mujeres. Según los datos de la EPA del año 2018, 344.800 mujeres (96,2%) trabajaron a tiempo parcial por cuidar a personas dependientes frente a 13.400 hombres.

El trabajo de cuidados no solo propicia los trabajos a tiempo parcial, sino que también supone la inactividad laboral. En el año 2018 el 94,3% de las personas inactivas por hacerse cargo del cuidado de hijos y personas dependientes eran mujeres. El principal motivo de la inactividad es el encarecimiento de los servicios de cuidados externos.

Si atendemos a la brecha de género en lo que a ocupar cargos de poder se refiere, en el año 2018, el 76,3% de las mujeres ocupadas eran empleadas (con jefes y sin subordinados), el 717% eran ocupadas independientes (sin jefes ni subordinados). Un 6,1% de mujeres eran mandos intermedios, un 5% encargadas, jefas de taller o de oficina, capataz o similares, un 4,9% directoras de pequeña empresa, departamento o sucursal y un 0,3% eran directoras de empresa grande o media.

En cuanto a la brecha de género en los salarios, si se consideran los salarios anuales con jornada a tiempo completo, el salario de la mujer representaba en el año 2017 el 88,5% del salario del hombre. En la jornada a tiempo parcial, el porcentaje era del 92,3%.

Cabe incidir en que la cada vez mayor presencia de la mujer en los flujos migratorios visibiliza una doble problemática en el ámbito laboral: la discriminación por ser mujer y por ser inmigrante que, unida a la muy a menudo precariedad económica, favorecen una discriminación laboral con rasgos específicos a resaltar.

Una de cada 13 trabajadoras asalariadas en el mundo está empleada en el trabajo doméstico, según la ONU (2016). Las mujeres representan el 73,4% del total de trabajadores domésticos migrantes, residiendo el 82% en países de ingresos altos.

Dentro del marco institucional, leyes como la ley de extranjería discriminan en razón de etnia, así como la no ratificación del convenio 189 de la OIT (Organización Internacional del Trabajo) que propicia la desigualdad en derechos de las trabajadoras del hogar en comparación con el resto de personas trabajadoras.

 

BIBLIOGRAFÍA

Constitución Española. BOE nº 311, de 29 de diciembre de 1978, p. 29313-29424. https://www.boe.es/eli/es/c/1978/12/27/(1)

Instituto Nacional de Estadística. Mujeres y hombres en España. Publicación actualizada a 11 de octubre 2019

Ley Orgánica 3/2007 de 22 de marzo para la igualdad efectiva de Mujeres y Hombres

Montañés, Pilar; Moyano, Manuel (2006). Violencia de género sobre inmigrantes en España. Un análisis psicosocial. Pensamiento Psicológico, vol. 2, nº6, p. 21-32

Nogueira, Magdalena (2012). El principio de igualdad y no discriminación en las relaciones laborales: perspectiva constitucional reciente. Lan Harremanak/25, p. 19-52

ONU mujeres (2016). Infografía: Las/os trabajadoras/es domésticas/os migrantes y algunos datos que todos deberíamos conocer. http://www.unwomen.org/es/digital-library/multimedia/2016/9/infographic-migrant-domestic-workers

Marta Cantabrana, técnica de proyectos de Federación Mujeres Jóvenes.